El secretario xeral del PSdeG, José Ramón Gómez Besteiro, ha reclamado la firma de un pacto de ámbito nacional en defensa del gallego, con el objetivo de impulsar una política lingüística que, según ha indicado, permita triplicar la inversión actual en este ámbito frente a lo que ha definido como una “planificación ordenada para no hacer”.
“Estamos ante un peligro de muerte deseada por decisiones políticas”, ha denunciado en alusión directa al PPdeG, durante una rueda de prensa en la que ha reiterado que el gallego debe entenderse como “un patrimonio que es de todos y no de una bandera que algunos utilizan de forma perversa”.
Besteiro ha comparecido acompañado por la diputada socialista y portavoz de Lingua del PSdeG, Silvia Longueira; la responsable de política lingüística del Partido Socialista catalán (PSC), Inma Ferret; el portavoz de euskera del PSOE-EE, Pau Blassi, ambos también diputados, y el europarlamentario Nicolás González. Todos ellos tomarán parte en la jornada “Ola-Europa”.
Coincidiendo con la celebración este domingo del Día das Letras Galegas, el líder del PSdeG ha reclamado la puesta en marcha de nuevas medidas, entre ellas “volver a considerar nuestro idioma como un patrimonio y no como una bandera”.
“El uso como una bandera no produce consecuencias positivas”, ha subrayado, insistiendo en que el gallego está “en peligro por decisiones políticas”, en referencia a la gestión del PPdeG en materia lingüística.
Más recursos para la política lingüística
En este contexto, ha puesto el foco en las diferencias presupuestarias entre comunidades. “Hay diferencias entre la inversión que hay en el País Vasco y Cataluña con lo que se invierte en Galicia por habitante”, ha indicado, para precisar que en Galicia se destinan “seis euros por persona frente a los 35 en Cataluña y 90” en el País Vasco.
Ha sostenido que “no hay una situación de igualdad de los dos idiomas”, en referencia al español y al gallego, y ha advertido además de una “desplanificación de la política lingüística”. A su juicio, este escenario provoca “consecuencias trágicas como el uso del gallego, abandonado por la mayoría de los jóvenes”.
Referencias a País Vasco y Cataluña
En contraste con la situación gallega, Pau Blassi ha destacado que el “euskera está asentado en la educación, en la administración, en la universidad” y ha rechazado que España “se rompa” por ello.
“Con buena voluntad se puede convivir”, ha defendido, para remarcar que esta convivencia lingüística “también tiene que llegar a Europa”, aludiendo a la cooficialidad de las lenguas propias. En este punto, ha censurado “la oposición inexplicable del PP”, en línea con lo apuntado por Besteiro sobre el “veto” de los populares.
Por su parte, Inma Ferret ha puesto en valor el “conocimiento muy importante” del catalán, aunque ha advertido de “un descenso” en su uso. “Hay que incidir en eso”, ha señalado. Asimismo, ha aludido a los efectos de la política de los sectores independentistas y ha reclamado que la lengua se utilice como herramienta de “cohesión”. Al igual que sus compañeros, ha defendido que catalán, euskera y gallego sean “coficial en las instituciones europeas”.
En la misma línea, el europarlamentario socialista Nicolás González ha insistido en esta reivindicación. “Si no fuera por las fuerzas conservadores, esto a día de hoy sería una realidad”, ha reprochado al PP. “El único obstáculo para que se pueda hablar nuestras lenguas en el Parlamento europeo”, ha añadido.
Finalmente, Silvia Longueira ha advertido sobre las políticas que, a su juicio, persiguen que el gallego “se destruya”. “No es entendible un acoso y derribo que se ejecuta rápidamente con lo que se tardó tanto tiempo en construir”, ha remarcado, responsabilizando al PPdeG de esta situación.