Martínez del Peral (COFM): “Las farmacias deben convertirse en un punto de promoción de la salud y de la prevención”

El presidente en funciones del Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid, que opta a la reelección en las elecciones de este domingo, destaca en una entrevista con Demócrata que durante su mandato se ha reforzado la institución y, ahora, es momento de consolidar avances

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Manuel Martínez del Peral, presidente en funciones del COFM.

Manuel Martínez del Peral, presidente en funciones del COFM.

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El Colegio Oficial de Farmacéuticos de Madrid (COFM) afronta este domingo unas elecciones en un momento clave para el sector. La red de farmacias, una de las más capilares del sistema sanitario, se enfrenta al reto de ampliar su papel asistencial, integrarse mejor con el resto de niveles de atención y responder a nuevas demandas sociales, desde el envejecimiento de la población hasta la atención en zonas rurales. En este escenario, Manuel Martínez del Peral busca revalidar su mandato tras cuatro años en los que, según defiende en esta charla con Demócrata, el Colegio ha reforzado su estructura y ha impulsado nuevos servicios. Ahora, el desafío pasa por consolidar esos avances y posicionar a la farmacia como un actor cada vez más activo dentro del sistema sanitario.

Pregunta: Este domingo concurre a las elecciones del COFM con el propósito de reeditar mandato. Es un momento clave para el sector farmacéutico. ¿Por qué considera que debe seguir al frente? ¿Es optimista?

Respuesta: Se lleva votando ya dos semanas porque hemos abierto el Colegio a que se pueda hacer anticipadamente, la gente está muy contenta y creo que es positivo. Soy optimista siempre, pero ahora especialmente. Nosotros llegamos hace cuatro años con un proyecto transformador de Colegio para pasar de una institución un poco anticuada a una del siglo XXI, con formas de gestión de una empresa normal para tener la mayor eficacia y eficiencia y ser lo más transparentes posibles.

En ese sentido, hicimos un plan de transformación estratégica 2022/2025 que hemos cumplido, por lo que la comunidad madrileña y especialmente Sanidad han tenido delante un Colegio que sabe hacia dónde va, tiene sus objetivos y es leal.

Con este plan estratégico hicimos dos cosas. Una transformación interna para dar más servicios al farmacéutico de mejor calidad, más visibilidad a la figura del farmacéutico en la sociedad y sobre todo, ampliar su actividad como profesional sanitario dentro del sector.

Es ahí donde, después del esfuerzo inicial de aterrizar la Ley de la Comunidad de Madrid en 2022, estamos pendientes de un desarrollo reglamentario que tiene que ser muy fino.

"Estamos pendientes de un desarrollo reglamentario que tiene que ser muy fino"

Hemos abierto también la labor del farmacéutico en Madrid, con programas de salud pública a través de la intervención en cribados como el de cáncer de colon (Prevecolon), y por primera vez de forma remunerada. Hemos abierto también un proyecto con la Consejería de Presidencia y de Sanidad respecto a los servicios farmacéuticos en las zonas rurales, unido a un proyecto de la Comunidad de Madrid que se llama Pueblos con Vida. Todo, reflejado con evidencia científica.

Asimismo, estamos trabajando en otro proyecto en Collado Villalba junto a servicios sociales para hacer seguimiento a personas que tienen soledad no deseada. Estas personas suelen ir a las farmacias semanalmente y queremos, a través del control de la medicación, ver si se la está tomando bien, etc.

Por último, uno de los grandes objetivos de esta legislatura es desarrollar un proyecto de dispensación colaborativa entre farmacia hospitalaria y farmacia comunitaria. Debemos acercar ese medicamento hospitalario a las farmacias de cercanía, descongestionando los servicios hospitalarios -que están muy saturados- y acercar el medicamento a casa del paciente.

"Uno de los grandes objetivos de esta legislatura es desarrollar un proyecto de dispensación colaborativa entre farmacia hospitalaria y farmacia comunitaria"

P: Iremos profundizando en cada uno de estos puntos que ha deslizado, pero por lo pronto, veo que tiene una hoja de ruta bastante clara. Usted ya conoce el cargo y tiene experiencia, en este sentido, ¿qué hitos cree que avalan su continuidad?

R: Destacaría la reorganización a nivel institucional del Colegio. Estamos bien situados a nivel institucional en relación con el Consejo General, con el resto de Colegios profesionales, con la patronal de la distribución y la mayoría de las distribuidoras y con la Administración madrileña.

Somos leales y aportamos propuestas de solución a todos los problemas. Somos propositivos, entendiendo que no siempre las decisiones son fáciles en Sanidad y que lo mejor es avanzar conjuntamente.

Hemos transformado la estructura de costes y ahora mismo tenemos una robustez impresionante, llegando incluso a devolver más de 6,5 millones en cuotas a los colegiados. Somos eficientes y eficaces.

P: ¿Cómo pretende potenciar que las farmacias asuman más funciones? Que por lo que comenta, es una prioridad.

R: Desde luego que lo es. Está claro que todos los desarrollos dependen también de normativas con las comunidades autónomas, etc. y cuatro años es poco. Muchos de los proyectos tienen 6-8 meses. Por eso nuestro lema de candidatura es Consolidar para seguir creciendo, porque estamos todavía en esa fase, con muchas expectativas que hay que consolidar.

Por ejemplo, el Colegio apoya las farmacias con la creación de un puesto que se llama dinamizadores, que van directamente a ayudar al farmacéutico a emprender esa actividad. Una vez que avancemos en esa profesionalización de los servicios, podemos ir demostrando cómo de buena es la presencia del farmacéutico.

Hay ejemplos muy concretos en el proyecto Pueblos con Vida. En Madrid, por debajo de 2.500 habitantes existen 70 pueblos, 50 tienen oficina de farmacia y solo dos, centros de salud. ¿Cuál es el punto de acceso sanitario del ciudadano? La farmacia. No queremos quitar competencias a nadie, creemos que debe haber continuidad asistencial. Hay una herramienta a punto de salir que pone en contacto a las farmacias con la atención primaria. Es vital porque evitamos que el paciente vaya de un sitio a otro a solucionar sus problemas.

P: ¿Cómo valora la situación farmacéutica en la Comunidad de Madrid? ¿Es esta cercanía que menciona una de sus fortalezas?

R: Es una de las grandes fortalezas del sistema. La pandemia desgraciadamente nos dio la razón. Todo el mundo tuvo un punto de acceso sanitario a menos de 250 metros de sus casas. En la Comunidad de Madrid hay siete millones de habitantes y solo 1.600 personas no tiene una farmacia en su lugar de residencia.

La red de farmacias, esa cercanía, es la gran fortaleza que tenemos. Y engancho esto con el desarrollo reglamentario que comentábamos, que tiene cuatro aspectos, dos de ellos vitales. El primero, la atención farmacéutica domiciliaria, que no quiere decir que haya un servicio a domicilio. No es un delivery, es para gente que tenga un problema importante y estructural de falta de movilidad. Esta atención deberá hacerse en la zona básica de salud, donde uno viva o en la limítrofe. Hay capacidad de elección de farmacias, pero debe ser un servicio de proximidad. No podemos cruzar medicamentos por Madrid con empresas de motoristas.

La segunda parte es que la atención farmacéutica la debe hacer el propio farmacéutico o alguien de la farmacia, están prohibidos los intermediarios.

"No podemos cruzar medicamentos por Madrid con empresas de motoristas"

P: Ha mencionado, y varias veces, a las pequeñas farmacias o las de zonas rurales. ¿Cómo impulsarlas? ¿Qué ayudas habría que brindar para que exista esa proximidad?

R: En Pueblos con Vida hay dos tipos de ayuda. Una estructural de 5.000 euros anuales para gastos, porque la farmacia rural en muchos casos es muy pequeña. Pero para nada este es el objetivo, porque no queremos que se nos esté subvencionando todo el día. Queremos que se generen servicios que podemos dar para trabajar y seguir viviendo.

Los servicios profesionales farmacéuticos tienen una remuneración digna y adecuada a la responsabilidad que es. Porque cuando preparamos un sistema personalizado de dosificación, preparamos la medicación, los pastilleros, y asumimos la responsabilidad de que se tome bien porque una mala toma acaba en la visita al centro de salud, en una hospitalización o un problema grave de salud.

No podemos pedir que esto se haga gratis. Hay que cambiar un poco el chip. Las farmacias deben convertirse en un punto de promoción de la salud y de la prevención. Por ejemplo, Prevecolon empezó en enero y se han repartido ya 215.000 tests en las farmacias de la Comunidad de Madrid, las mismas unidades en estos dos meses que en todo el año pasado en los centros de salud de la Comunidad de Madrid.

P: ¿Cómo es la relación del Colegio con otras autonomías? ¿Qué sinergias se pueden establecer y/o expandir?

R: Desde que entramos nosotros, Madrid tiene una capacidad de escucha absoluta. Muchas de las cuestiones que he mencionado son de visitas a farmacias rurales de Castilla y León. Ahora mismo tenemos un proyecto que está siendo observado por toda España para ver cómo funciona. Atención farmacéutica domiciliaria, remuneración de sistemas personalizados de dosificación, que los pueblos pequeños que a día de hoy no estén cardioprotegidos van a tener un desfibrilador en la fachada de la farmacia y vamos a empezar a tomar medidas de parámetros biométricos, como la tensión. ¿Qué falta ahí? Que esa tensión sea comunicada al médico a través de un canal seguro. Está la Asociación Española de Hipertensión Arterial detrás y el Colegio, un poco de garante.

Este tipo de proyectos son los que luego nosotros ponemos en común en el Consejo General, que es el que debe abanderar y unificar. Cierto es que un sistema con 17 comunidades y cada una con una sensibilidad, no es sencillo.

P: Un asunto más nacional. El Consejo de Ministros tiene pendiente aprobar en segunda vuelta el Anteproyecto de ley de reforma de Medicamentos. ¿Qué esperan y cómo puede impactar en el sector farmacéutico?

R: Esta ley consolidaría el modelo, lo que es muy positivo porque la mayoría de países han tomado una deriva más anglosajona. No hay nada más que salir fuera de España, que no entras en farmacias porque muchas veces no hay.

Luego, la ley en cierta parte mejora y da más capacidad de actuación al farmacéutico. Tenemos que pensar que el farmacéutico es el especialista en medicamento, y por tanto, tiene que tener la capacidad de cambio de un medicamento por otro muy similar, cuando hay desabastecimiento, de cambio de dosis. De acuerdo, el farmacéutico dispensa, nunca prescribe, pero tiene que tener cierto campo de actuación, sobre todo ante posibles desabastecimientos.

También se debería abordar esa intervención en síntomas menores, que muchas veces reclamamos, porque se gana agilidad para desatascar el sistema sanitario con patologías menores que siempre han sido resueltos en la farmacia. Tenemos que mejorar esa laxitud.

Está pendiente su aprobación, como dices, parece que puede ser en torno al verano; y luego la tramitación parlamentaria, donde veremos si hay consenso para avanzar.

P: Habla de “desabastecimiento”. ¿Existe un riesgo real? ¿Cuán necesaria es reforzar la autonomía estratégica? Máxime en coyunturas bélicas, como con la actual guerra de Irán.

R: En la crisis de hace unos años tuvimos un boom de desabastecimientos. Hay que aprender que no podemos tener esta dependencia, y menos cuando la industria farmacéutica europea ha sido de las más pujantes a nivel de Europa. Es verdad que la sensación es que a veces somos un poco dependientes de toda la materia prima de otra parte del mundo, en la que cualquier guerra, como la actual, te puede afectar.

Para tranquilizar a la población, el 90% de los desabastecimientos se solucionan con una intervención farmacéutica. Es verdad que hay un 10% de medicamentos que por las características, fabricación etc., hay más problemas y tendríamos que ir al médico a replantear ese tratamiento.

A día de hoy, estamos mejor que hace unos años. No debemos dejar de mirar el problema. También es un problema que se ha generado muchas veces. Hay moléculas muy populares que se dejan de abastecer por las políticas de regulación de precios que tenemos. Estamos en un escenario inflacionista en precio y algunos medicamentos siguen bajando. Al final, estos medicamentos son sustituidos por otros, pero algunos acaban desapareciendo porque su fabricación no es viable.

P: En las últimas semanas ha habido una polémica entre farmacéuticos y veterinarios, a cuenta de las declaraciones del presidente del Consejo General de Colegios de Farmacéuticos, Jesús Aguilar Santamaría, quien acusó a los facultativos veterinarios de prescribir ciertos antibióticos por lucro económico. ¿Qué opina?

R: En mi opinión, se ha sobre escenificado por una de las partes. En Europa está muy claro que hay una política de medicamentos de uso animal y humano One Health. Todos tenemos que meternos un poco en ese concepto de que la salud y el uso de los medicamentos afecta a toda la cadena y sabemos a ciencia cierta que las resistencias antibióticas van a ser uno de los grandes problemas sanitarios de los próximos años, por lo que tenemos que intervenir ahí.

El otro punto, es un tema que es indiscutible en la sanidad humana, que es que quien prescribe no dispensa. Esto da una seguridad a todos los ciudadanos de que no hay conflicto de intereses. Esto es lo que está ocurriendo ahora mismo en veterinaria, pero desde luego en el Colegio de Madrid creemos que hay campos donde podemos llegar a acuerdos.

Antes de que empezara todo este show mediático, propusimos a la Consejería de Sanidad la creación de depósitos de medicamentos en las clínicas veterinarias, donde la farmacia debía servirlos y así todos llevaríamos un control de lo que se está haciendo. Aquello estaba en fase de estudio cuando saltó por los aires con el decreto 666, que limitaba un poco la separación y la cesión del medicamento.

Nos pasa a todos, que tienes un problema en urgencias, no con tu animal, sino con tu hijo, y nos parece muy bien que esa misma noche nos den la dosis y no se tenga que andar buscando farmacias de guardia -aún cuando están para eso-. Pero esa cesión no puede ser de un medicamento para toda la semana, porque entonces rompemos el modelo de seguridad y de separación de prescripción-dispensación.

Es aquí cuando se dice, desde la otra parte, que hay dos problemas: el de abastecimiento y la rapidez de hacer llegar el medicamento a zonas remotas. La Agencia Española de Medicamentos ha dicho ya que, si hay envases autorizados de dos pequeñas, tienen que existir en el mercado. Y cuando se dice que en los pueblos pequeños la rapidez es difícil… si tenemos una distribución como la de España, que es la mejor del mundo en los de uso humano, ¿cómo no va a serlo para medicamentos de uso animal?

P: Por último, y volviendo un poco al principio, algún mensaje que quiera lanzar a modo de conclusión.

R: Somos una candidatura que hemos cumplido el 90% del programa con el que nos presentamos y, ahora, lo hacemos para consolidar y poder seguir creciendo en estos proyectos. Creo que es una buena dinámica que un candidato proponga un plan estratégico y lo cumpla.

La conversación concluye con la sensación compartida de haber abordado los puntos más relevantes de la coyuntura farmacéutica madrileña y con la promesa de retomar la charla tras las elecciones, que afronta con optimismo. Una seguridad que descansa sobre la convicción de que el trabajo de estos años avala su candidatura.