Las entidades del Manifiesto de Villalar de CyL exigen paz, democracia y convivencia frente al auge de la extrema derecha

Las 16 organizaciones del Manifiesto de Villalar de 2026 reclaman paz, democracia y servicios públicos fuertes frente al avance de la extrema derecha.

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Presentación del Manifiesto de Villalar de 2026 EUROPA PRESS

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Las 16 entidades que suscriben el 'Manifiesto de Villalar de 2026' han aprovechado el contexto internacional para lanzar un llamamiento firme a la paz, con una demanda concreta de “parar el genocidio en Gaza”, y han defendido la democracia y la convivencia “frente al odio y frente a la extrema derecha”.

Este es el cierre del 'Manifiesto de Villalar de 2026', que leerá la actriz vallisoletana María San Miguel el próximo 23 de abril en el acto tradicional de la campa de Villalar de los Comuneros, en el Día de Castilla y León. El texto, que consideran que tiene “más sentido que nunca”, se dirige a quienes alimentan el odio y la xenofobia “que han crecido con la llegada de la extrema derecha a las instituciones”, insisten.

Las organizaciones firmantes subrayan que Castilla y León “vuelve a estar en la casilla de salida” tras las autonómicas del 15 de marzo y alertan del “agravante” de que los dos partidos que previsiblemente repetirán en el Gobierno --PP y Vox-- se sitúan junto a los estados que impulsan “guerras ilegales y suicidas” en Oriente Próximo, “creando situaciones humanitarias terribles y con consecuencia imprevisibles en todo el mundo”.

“Si nada lo remedia, la ultraderecha volverá a condicionar las políticas públicas de los próximos cuatro años”, lamentan, anticipando el regreso de Vox a la Junta para “sembrar odio” mediante “discursos de confrontación y violencia” que señalan como “enemigos” a los sindicatos de clase, a las mujeres y al feminismo, a la población inmigrante y a las personas LGTBI, así como a quienes defienden la memoria histórica, al movimiento ecologista, a los partidos de izquierdas “y demócratas en general”.

Los impulsores del manifiesto apelan a las lecciones del pasado para avisar de que los pueblos que renuncian a la convivencia y al respeto mutuo corren el riesgo de repetir sus peores errores. Recuerdan, además, que cuando la ciudadanía se organiza y mantiene viva la memoria de sus luchas “es capaz de abrir caminos nuevos incluso en los momentos más inciertos”. En esta línea, se cuestionan “de qué lado se van a situar “la extrema derecha y la derecha extrema” cuando la imposición de aranceles ponga en jaque la competitividad de las empresas locales frente a importaciones sin trabas.

Asimismo, inciden en que las guerras generan movimientos migratorios, desplazamientos masivos y exilios forzosos, y advierten de que Castilla y León se enfrenta al dilema de sostener su tradición de acogida “o ceder ante discursos que cuestionan derechos básicos de quienes huyen de la violencia”.

Los redactores del documento, de siete páginas, se preguntan también si el rumbo de la transición ecológica quedará en manos de quienes niegan el cambio climático. Recuerdan los incendios “de una intensidad desconocida” que el pasado verano arrasaron amplias áreas del territorio autonómico y subrayan que “aquellos sucesos no pueden entenderse como accidentes fortuitos, sino como el resultado de decisiones políticas que desatendieron los compromisos alcanzados en el Diálogo Social, concebidos para reforzar la prevención y mejorar la capacidad de respuesta ante emergencias forestales. El incumplimiento de esos acuerdos tuvo consecuencias visibles y costosas para la Comunidad”, lamentan.

Los firmantes se declaran dispuestos a combatir el “odio y la falsedad” de las ideas de la extrema derecha y apelan a la concordia, la participación democrática, la solidaridad y la libertad como antídotos. Se preguntan también: “¿Se resentirán nuestros servicios públicos, bastante desarmados tras casi 40 años de gobierno de derechas?”, y auguran que la alianza entre Partido Popular y Vox convertirá la sanidad, la educación y los servicios sociales “un negocio para unos pocos”.

“Nosotros y nosotras seguiremos contribuyendo a que haya un muro de contención contra estas políticas en las Cortes, con movilizaciones en la calle y denunciando privatizaciones, cierres y pérdidas de derechos. Seguiremos exigiendo sanidad y educación públicas, servicios sociales a la medida de una población envejecida y dispersa y políticas medioambientales que, entre otras cosas, impidan los devastadores incendios que asolaron nuestra tierra el pasado verano”, subrayan.

Nueve reivindicaciones para una Comunidad en riesgo de involución

Entre las “reivindicaciones para una Comunidad en riesgo de involución democrática” destacan la urgencia de una fiscalidad progresiva que incremente los recursos para abordar “los muchos problemas” de Castilla y León. Reclaman una sanidad pública de calidad, sin listas de espera “interminables”, con refuerzo de la salud mental y recuperación de los servicios externalizados, así como una escuela pública que no pierda fondos en beneficio de la red privada-concertada, “mayoritariamente religiosa”, inciden.

Exigen también más plazas públicas en residencias y centros de día para mayores, de modo que la atención a la dependencia sea efectiva “y no un negocio en manos privadas que mantiene plantillas escasas de profesionales”; un reconocimiento real de la violencia de género y la aplicación íntegra de las medidas del Pacto contra la violencia de género al servicio de las mujeres, además de la posibilidad efectiva de ejercer el derecho al aborto en centros públicos de todas las provincias.

El manifiesto incorpora, asimismo, la problemática de la vivienda, la obligación de aplicar la Ley estatal mediante la declaración de zonas tensionadas y la intervención sobre los alquileres, y la necesidad de una ordenación justa del territorio que reparta servicios e infraestructuras, promueva empleos ligados al medio rural, fije población y permita afrontar el futuro con garantías.

“La despoblación es un efecto de políticas erradas que, durante años, han expulsado de nuestra tierra a sus habitantes y han dejado un terreno abonado para actividades contaminantes que terminarán de echar a los habitantes de sus pueblos”, concluyen los firmantes del Manifiesto de Villalar, en el que ven “más sentido que nunca”.

Las 16 organizaciones que respaldan el texto son CCOO, UGT, PSOE, IU, Podemos, Sumar, PC, Partido Castellano, Tierra Comunera, STACyL, STECyL, TRADE, Coordinadora de Mujeres de Valladolid, Fundación Triángulo, Asociación de Periodistas Feministas, CAVECAL y el Ayuntamiento de Villalar.