Pedro Sánchez ya es, oficialmente, nuevo presidente del Gobierno. A finales de octubre firmó su acuerdo de coalición con Sumar, un documento en el que desplegó buena parte de su agenda programática para la XV Legislatura. Los pactos posteriores con los grupos parlamentarios que apoyaron su investidura (Esquerra Republicana de Catalunya, Junts, EH Bildu, PNV, BNG y Coalición Canaria) completaron sus compromisos legislativos. No obstante, de todos ellos, Sánchez enumeró tres en su discurso de investidura a los que situó como prioritarios, entre otras cosas, porque se impulsarán en el marco de la Presidencia española de la Unión Europea, que encara su tramo final -concluye el 31 de diciembre-.
Inteligencia Artificial
Este avance tecnológico ha sacudido todas las esferas, desde ámbitos de la economía y la comunicación social hasta la legislación sobre derechos de autor. La Inteligencia Artificial requiere de una urgente regulación y en eso es en lo que está Europa. En este sentido, Pedro Sánchez ubicó en el horizonte más cercano el nuevo Reglamento de Inteligencia Artificial, cuyo sandbox ha sido aprobado recientemente en Consejo de Ministros.
La Comisión Europea ha presentado una propuesta de Reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo por el que se establecen normas armonizadas con el objetivo de garantizar el respeto de los derechos fundamentales des los ciudadanos y generar confianza en su desarrollo y utilización. El Reglamento pretende proveer a la UE de un marco normativo que fomente una IA fiable, ética y robusta. En estos momentos está negociándose tanto en el Consejo de la UE como en el Parlamento Europeo y; en este contexto, el Gobierno de España ha puesto en marcha sandbox regulatorio, un banco de pruebas seguro que aspira a estudiar la operatividad y cumplimiento de los requisitos establecidos en la propuesta de Reglamento.
