Así va la Maratón de Madrid 2026: 47.000 corredores toman las calles en una gran fiesta del running

La capital celebra la 48ª edición de la Zurich Rock ‘n’ Roll Running Series con tres distancias, miles de participantes y un recorrido por algunos de los lugares más emblemáticos de la ciudad

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Obreros trabajando en las obras de construcción de Parque Castellana, a 20 de enero de 2026, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

Obreros trabajando en las obras de construcción de Parque Castellana, a 20 de enero de 2026, en Madrid (España). Eduardo Parra - Europa Press

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Madrid amaneció este domingo convertida en una pista gigante. La capital acoge la 48ª edición del Maratón de Madrid, una de las grandes citas deportivas del calendario urbano europeo, con cerca de 47.000 corredores repartidos entre las pruebas de 10 kilómetros, media maratón y maratón.

Desde primeras horas de la mañana, miles de participantes han llenado el Paseo de la Castellana, punto de salida de una jornada que vuelve a situar a Madrid en el mapa internacional del atletismo popular junto a pruebas como Londres, Berlín o Nueva York.

La salida del 10K se dio a las 08.00 horas, mientras que el maratón y la media maratón arrancaron a las 08.45, en un ambiente marcado por la música, la animación en las calles y una gran presencia de público.

Madrid, escenario de una carrera monumental

El recorrido atraviesa algunos de los lugares más reconocibles de la ciudad. Los corredores han pasado o pasarán por zonas como Plaza de Castilla, Santiago Bernabéu, Cuatro Caminos, Gran Vía, Callao, Puerta del Sol, Palacio Real, Casa de Campo, Atocha, Paseo del Prado, Cibeles y Recoletos, donde se encuentra la meta.

Uno de los momentos más llamativos del día se vive en el tramo del centro histórico, cuando la carrera entra en Gran Vía, Sol y el entorno del Palacio Real, tradicionalmente una de las zonas con más ambiente y mayor concentración de espectadores.

Un maratón exigente

Madrid no es una prueba sencilla. El perfil urbano, con subidas, cambios de ritmo y largas avenidas, convierte al maratón madrileño en una carrera técnica que obliga a dosificar fuerzas.

La segunda mitad del recorrido, especialmente a partir del kilómetro 30, suele marcar diferencias. El paso por Casa de Campo, San Isidro, Arganzuela y Atocha acostumbra a ser decisivo antes del regreso final hacia Prado, Cibeles y Recoletos.

Tres carreras en una sola ciudad

Además del maratón clásico de 42,195 kilómetros, Madrid acoge simultáneamente una media maratón y un 10K, lo que amplía enormemente la participación y convierte la jornada en una cita abierta tanto a atletas experimentados como a corredores populares.

La organización ha desplegado más de 30 puntos de animación por el recorrido, con música en directo, batucadas y zonas de apoyo para acompañar a los participantes durante toda la mañana.

Impacto en movilidad y ciudad

La prueba afecta a buena parte del eje norte-sur de Madrid y al centro urbano, con cortes de tráfico escalonados, cambios en líneas de autobús y restricciones temporales en varias zonas.

Pese a ello, la imagen dominante vuelve a ser la de una ciudad volcada con el deporte, con miles de personas en las aceras acompañando a familiares, amigos y corredores llegados desde distintos puntos de España y del extranjero.

La llegada a meta, en Recoletos

La meta vuelve a situarse en el Paseo de Recoletos, entre Cibeles y Colón, uno de los finales más reconocibles del atletismo urbano español. Allí se espera durante las próximas horas la llegada escalonada de los primeros clasificados y de miles de corredores populares que completarán el desafío personal de cruzar Madrid corriendo.