El buque ‘Eirado do Costal’, perteneciente a la armadora Moradiña S.L., se ha convertido en el primer barco de la flota gallega que opera en los caladeros del Atlántico Norte, en la zona NAFO, en instalar un “innovador” bote salvavidas cerrado, autónomo e insumergible.
El dispositivo, presentado este martes por la Organización de Productores de Buques Congeladores de Merlúcidos, Cefalópodos y Especies Varias (OPPC-3), ha sido concebido para elevar al máximo la protección de las tripulaciones cuando se producen situaciones de riesgo en alta mar.
Su principal aportación es que posibilita una evacuación inmediata desde el propio barco, con todos los ocupantes ya resguardados en el interior del bote desde el inicio de la maniobra.
Además, el bote está dotado de propulsión propia y de avanzados sistemas de comunicación y localización, lo que mejora su capacidad de maniobra y facilita su detección en eventuales operaciones de salvamento.
Con una capacidad para 36 personas, este sistema sustituye a las tradicionales balsas salvavidas y refuerza de forma notable las condiciones de evacuación en caso de emergencia.
Durante la presentación se realizó una demostración práctica en la que se arrió el bote al mar, se efectuaron diferentes maniobras operativas y, posteriormente, se procedió a su recuperación a bordo.
Al acto acudieron el director xeral de Pesca, Acuicultura e Innovación Tecnolóxica, Isaac Rosón; la alcaldesa de Cangas, Araceli Gestido; el presidente de la Autoridad Portuaria de Vigo, Carlos Botana; la subdirectora general de Seguridad e Inspección Marítima, Ángela Pazó; el capitán marítimo de Vigo, Manuel Ángel García; el director gerente de la OPPC-3, Edelmiro Ulloa, así como representantes de la armadora del buque.