El científico estadounidense Craig Venter falleció a los 79 años en San Diego el 29 de abril de 2026, según ha confirmado el propio instituto que fundó, el J. Craig Venter Institute. De acuerdo con la información disponible, murió tras una breve hospitalización derivada de los efectos secundarios de un tratamiento contra un cáncer recientemente diagnosticado. Su fallecimiento ha sido recogido por medios internacionales y confirmado por fuentes oficiales vinculadas a su entorno científico.
Venter fue una de las figuras clave en la biología moderna, especialmente por su papel en la secuenciación del genoma humano, uno de los mayores hitos científicos de finales del siglo XX.
A finales de los años noventa, Venter impulsó un proyecto paralelo al Human Genome Project, el programa público internacional financiado por gobiernos. Su iniciativa privada aceleró el proceso de secuenciación del ADN humano, en una carrera científica que marcó un antes y un después en la investigación genética.
El 26 de junio del año 2000, tanto el equipo público como el liderado por Venter anunciaron conjuntamente que habían logrado secuenciar el genoma humano, en un acto celebrado en la Casa Blanca.
Este logro se produjo tras años de avances en la secuenciación genética, en los que Venter también participó en la obtención del primer genoma completo de un organismo, una bacteria, en 1995.
De la investigación pública a la empresa privada
Antes de ese hito, Venter había desarrollado parte de su carrera en instituciones públicas como el National Institutes of Health, donde participó en la identificación de miles de genes humanos.
En 1992 fundó su propio instituto de investigación sin ánimo de lucro, con un modelo que combinaba financiación privada y acceso compartido a los datos científicos. Posteriormente, en 1998, creó la empresa Celera Genomics, con la que abordó la secuenciación del genoma humano utilizando nuevas tecnologías.
Celera logró también secuenciar los genomas de la mosca de la fruta y del ratón, organismos clave en la investigación científica. La compañía llegó a alcanzar una elevada valoración en los mercados antes de la crisis tecnológica de comienzos de los años 2000.
Tras su salida de Celera en 2002, Venter continuó desarrollando proyectos científicos a través de nuevas iniciativas. Entre ellas, impulsó la creación de organismos sintéticos y desarrolló investigaciones en el ámbito de la biología sintética.
A lo largo de su carrera, también fundó varias empresas y centros de investigación, consolidando una trayectoria que combinó ciencia, tecnología y actividad empresarial.
Su trabajo se extendió durante décadas y contribuyó al desarrollo de la genómica moderna, con aplicaciones en medicina, biotecnología y conocimiento del ADN humano.
Un perfil marcado por la innovación y la controversia
El recorrido de Venter estuvo marcado por su participación en proyectos que modificaron el ritmo de la investigación científica. Su decisión de competir con el proyecto público del genoma humano generó tensiones dentro de la comunidad científica.
Durante ese proceso, su enfoque basado en la iniciativa privada y la rapidez en la obtención de resultados le situó en el centro del debate sobre el papel de la empresa en la investigación científica.
A lo largo de su carrera, mantuvo posiciones propias en cuestiones como la gestión de datos genéticos o la relación entre ciencia y negocio, en un contexto de cambios en el sector biotecnológico.