El alcalde de Nueva York, Zohran Mamdani, y la presidenta del Consejo Municipal, Julie Menin, han presentado una estrategia conjunta para enfrentar el déficit presupuestario multimillonario que amenaza las finanzas de la ciudad.
Ambos líderes han comparecido en el Ayuntamiento para pedir al Estado de Nueva York una respuesta más firme y un compromiso económico que permita proteger servicios esenciales sin trasladar la carga a los trabajadores y las familias.
Durante el anuncio, Mamdani ha descrito la situación fiscal como una crisis sin precedentes desde la Gran Recesión. Según ha explicado, la ciudad heredó un panorama marcado por gastos recurrentes subestimados y una estructura financiera desigual entre lo que Nueva York aporta al Estado y lo que recibe de vuelta.
“La ciudad de Nueva York enfrenta una crisis presupuestaria de magnitud histórica”, ha afirmado Mamdani. “No podemos cerrar este déficit solo con ahorros. Necesitamos nuevos ingresos y una reestructuración de nuestra relación con el Estado”.
Una propuesta para recaudar mil millones de dólares
Uno de los pilares del plan impulsado por Mamdani y Menin es modificar el sistema del Passthrough Entity Tax Credit (PTET). Actualmente, este mecanismo permite que determinadas empresas recuperen el 100% de un impuesto pagado a nivel local, lo que beneficia principalmente a contribuyentes de mayores ingresos.
La propuesta busca reducir el reembolso al 75%, lo que podría generar casi mil millones de dólares en ingresos adicionales para la ciudad.
Para Mamdani, esta medida representa una oportunidad para lograr un sistema fiscal más justo.
“Hoy este crédito funciona como una reducción de impuestos para los más ricos; reducirlo garantizaría que quienes más tienen aporten una parte más equitativa”, ha señalado.
Más apoyo estatal y alivio financiero
Además del ajuste tributario, el alcalde y la presidenta del Consejo Municipal apoyan una serie de reformas destinadas a reducir la presión presupuestaria. Entre ellas se encuentran reestructurar la deuda de obligaciones no financiadas del sistema de pensiones, otorgar alivio a los mandatos de reducción del tamaño de las clases escolares y reducir costos adicionales trasladados desde el Estado hacia la ciudad.
Según los funcionarios, estas medidas podrían representar hasta mil millones de dólares en ahorro, sin afectar los beneficios de los jubilados, ya que las pensiones están protegidas por la Constitución estatal.
Una ciudad que aporta más de lo que recibe
Mamdani y Menin también han puesto sobre la mesa un argumento económico de largo plazo: Nueva York aporta más ingresos fiscales al Estado de los que recibe.
De acuerdo con los datos presentados, la ciudad genera el 55,6% de los ingresos estatales, pero recibe solo el 41,7% de los recursos. Además, han destacado que la economía neoyorquina creció un 110% entre 2010 y 2024, casi el doble del crecimiento registrado en el resto del estado.
Para los líderes municipales, este desequilibrio explica parte de la presión financiera actual y justifica la exigencia de un reparto más equitativo.
Apoyo a la extensión del plazo presupuestario
Ante la magnitud de la crisis, Mamdani ha respaldado extender el plazo para aprobar el presupuesto estatal hasta junio. El alcalde considera que el tiempo adicional permitirá negociar soluciones más profundas con Albany y garantizar un plan fiscal sostenible.
“Una crisis de esta escala no puede resolverse sin acción estatal”, ha afirmado.
La decisión de extender el calendario presupuestario refleja la complejidad de las negociaciones y la necesidad de alcanzar acuerdos que eviten recortes severos en servicios públicos.
Julie Menin ha destacadoque la colaboración entre la Alcaldía y el Consejo Municipal busca proteger programas esenciales mientras se construye un presupuesto responsable.
“Estamos comprometidos con cerrar la brecha financiera sin poner en riesgo los servicios que los neoyorquinos necesitan”, ha asegurado.