La iniciativa internacional Youth Agenda continúa su expansión europea con su llegada a Lisboa, tras haber pasado previamente por Bruselas y Roma. El encuentro ha reunido a un centenar de jóvenes junto a profesionales, emprendedores y representantes institucionales, con el objetivo de reforzar la participación juvenil en la construcción del futuro de Europa.
El evento fue presentado por Hanna Fisahn y contó con la participación del presidente de Youth Agenda, Tomàs Güell, y de la vicepresidenta y responsable de Youth Agenda Portugal, Julieta Rueff, quien lidera el proyecto en el país. Ambos destacaron la importancia de canalizar el talento joven hacia propuestas concretas que contribuyan a una Europa más competitiva y cohesionada.

Jóvenes portugueses ponen el foco en los grandes retos sociales
Durante el encuentro intervinieron 14 jóvenes portugueses que abordaron cuestiones clave como la inteligencia artificial, la vivienda, la salud mental, el emprendimiento o el acceso al mercado laboral. Las aportaciones se centraron en los principales desafíos estructurales de Portugal y de la Unión Europea, con propuestas basadas en datos y análisis.
También participaron jóvenes como João Francisco Lima, Hannah Fisahn, Ana Lobo Antunes, Filipa Montez, Charlotte Carvalhinha, Filipa Fróis, Rui Stoffel, João Maria Botelho y Nuno Diogo Gonçalves, entre otros, que debatieron sobre temas como la sostenibilidad económica, la transición energética, la competitividad europea o la adaptación del sistema educativo.
El evento incluyó además la intervención de figuras como António Calçada, vicepresidente de la Fundación Repsol, quien clausuró el acto destacando la importancia de la implicación juvenil en los retos sociales.

Una red europea en expansión
Desde la organización se subrayó que Youth Agenda busca consolidarse como una red internacional de participación juvenil basada en la escucha activa, la transformación de ideas en propuestas y su posterior ejecución.
Tras su paso por Bruselas, Roma y Lisboa, la plataforma ya prepara su expansión a nuevas ciudades europeas como París y Múnich, con el objetivo de seguir ampliando la implicación de los jóvenes en el debate público europeo.