El Gobierno de Aragón ha puesto en valor este miércoles el impacto del Programa de Desarrollo Rural (PDR) de Aragón 2014-2022 en el conjunto del territorio, durante una jornada celebrada en la sede de Caja Rural de Aragón, en Zaragoza, en la que se ha realizado un balance de un periodo considerado decisivo para el avance económico, social y ambiental del medio rural.
En el encuentro han participado la secretaria general técnica del Departamento de Agricultura, Ganadería y Alimentación y los directores generales del propio departamento, además de representantes del Ministerio de Agricultura, de la Comisión Europea, exconsejeros de Agricultura del Gobierno de Aragón, responsables de otras comunidades autónomas, entidades financieras, centros de desarrollo rural, comarcas, ayuntamientos y distintos agentes vinculados al territorio.
Durante su intervención, la secretaria general técnica, Cristina San Román, ha destacado que el PDR 2014-2022 ha sido “mucho más que un programa de ayudas, convirtiéndose en una herramienta clave para mantener vivo el territorio y ofrecer oportunidades reales en el medio rural”.
Ha remarcado que se trata de un programa que “ha puesto a las personas en el centro, apoyando la incorporación de jóvenes al campo, la modernización de explotaciones agrarias y regadíos, el crecimiento de la industria agroalimentaria y la creación de nuevos proyectos empresariales a través de la iniciativa Leader”.
Un impulso de 1.000 millones y más de 2.500 jóvenes incorporados
El Ejecutivo autonómico ha subrayado que, en estos años, el PDR ha movilizado en Aragón cerca de 1.000 millones de euros, con un grado de ejecución cercano al cien por cien de los recursos, lo que ha facilitado la incorporación de más de 2.500 jóvenes agricultores y ganaderos, la modernización de miles de explotaciones, el apoyo a cerca de 3.800 proyectos de desarrollo local y la expansión de la agricultura ecológica hasta rebasar las 48.000 hectáreas cultivadas.
También se ha incidido en la capacidad del programa para ajustarse a un escenario especialmente complicado, condicionado por la pandemia, los problemas de suministro, el encarecimiento de los costes y la inestabilidad internacional, manteniendo su eficacia y su respuesta a las demandas del sector y del medio rural aragonés.
El Gobierno de Aragón ha puesto de manifiesto igualmente el carácter transversal y pactado del PDR, una política que ha superado cambios de etapa y de equipos de gobierno y que se ha consolidado gracias a la cooperación entre la Unión Europea, el Gobierno de España, el Ejecutivo aragonés, las entidades locales, las organizaciones profesionales y los Centros de Desarrollo Rural, considerados una pieza esencial para la aplicación práctica del programa sobre el terreno.
La jornada ha permitido, además, visibilizar y reconocer varias buenas prácticas impulsadas en Aragón durante este ciclo y renovar el compromiso del Gobierno autonómico con el medio rural y con unas políticas de desarrollo orientadas a la competitividad, la sostenibilidad y el equilibrio territorial.
Desde el Ejecutivo aragonés se ha recalcado que este balance no implica un cierre, sino “un punto y seguido”, y se ha reiterado la defensa decidida de este tipo de políticas en el marco de la futura Política Agraria Común, con la meta de que “vivir y trabajar en el medio rural aragonés siga siendo una opción real, digna y con futuro”.