El Gobierno del Principado de Asturias ha confirmado un incremento del 11% en la población de lobo, que en 2025 se situó en 50 manadas, de las cuales 46 se consideran reproductoras. A partir de los rastros y evidencias recogidas sobre el terreno, también se está analizando la posible presencia de otros cinco grupos, que podrían corresponder a nuevas manadas o estar vinculados a núcleos ya identificados. El censo actual suma cinco manadas más que el anterior, en el que se habían contabilizado 45, pese a los trece lobos encontrados muertos y a los 31 abatidos dentro del programa de control, cuya ejecución alcanzó el 83%.
Para la elaboración de este censo se estudiaron 56 áreas y se instalaron 592 estaciones de escucha. El director general de Planificación Agraria, Marcos da Rocha, ha hecho públicos estos resultados tras convocar para el próximo 22 de mayo el comité consultivo del Plan de Gestión del Lobo.
En cuanto al balance de daños, los ataques de estos cánidos afectaron el año pasado a 3.903 reses: 1.059 vacas, 353 cabras, 1.164 caballos, 1.279 ovejas, 41 asnos y mulos y 7 perros. El Ejecutivo asturiano gestionó el abono de 1.911.171 euros en indemnizaciones para compensar estas pérdidas, la cantidad más elevada desde que se iniciaron estos registros en 1997.
El programa de control contabilizó 31 ejemplares abatidos y trece muertos por otras causas; de ellos, 26 fueron retirados por la Guardería del Medio Natural. En las cacerías de las reservas se autorizaron 248 acciones, de las que 143 aceptaron abatir animales, 87 optaron por no hacerlo y 17 finalmente no se llevaron a cabo. A estas cifras se añaden cinco lobos abatidos en cuatro batidas autorizadas en otros terrenos cinegéticos.
La Consejería de Medio Rural y Política Agraria mantiene en marcha el procedimiento para modificar el II Plan de Gestión del Lobo, cuyo decreto permanece en exposición pública hasta el 28 de mayo y acumula ya más de 90 alegaciones presentadas.
El propósito de esta revisión es recuperar las herramientas de control poblacional. El documento incorpora la reciente sentencia del Tribunal Supremo, que declaró la nulidad sobrevenida del artículo 7.5 a), lo que permitió su nueva tramitación conforme al marco jurídico vigente tras la salida del lobo del Lespre. Así, se añaden al citado artículo los métodos de control que harán posible retomar la gestión de la especie.