El Gobierno de Cantabria ha manifestado este lunes en Bruselas su oposición total a la propuesta de reglamento del Parlamento Europeo y del Consejo para la aplicación de la ayuda de la Unión a la Política Agraria Común (PAC) en el periodo 2028-2034. El Ejecutivo regional considera que el texto supone un “grave perjuicio” para el sector primario al recortar su financiación, cifrada en unos 72 millones para la comunidad autónoma, y al recentralizar la toma de decisiones.
La consejera de Presidencia, Justicia, Seguridad y Simplificación Administrativa, Isabel Urrutia, ha expuesto esta postura en la Comisión NAT del Comité Europeo de las Regiones (CdR), que está ultimando el dictamen sobre la reforma de la PAC.
Durante su intervención, Urrutia ha denunciado ante este órgano del Comité de las Regiones que el sector agrario lleva años afrontando “una auténtica pesadilla”, marcada por la superregulación, la sobrecarga burocrática, acuerdos internacionales que requieren salvaguardas y ahora una PAC “que no piensa en el territorio, centralizando las decisiones y reduce el dinero”. Según los cálculos del Gobierno cántabro, la propuesta implicaría una rebaja del 22 por ciento en los fondos de la PAC, lo que equivaldría para Cantabria a la pérdida de 72 millones de euros en ayudas agrarias.
“Es inadmisible, pero es que además es inasumible” para la comunidad, ha remarcado Urrutia ante la Comisión NAT, antes de reafirmar el compromiso del Gobierno de María José Sáenz de Buruaga con la defensa del sector primario cántabro.
A su juicio, la reforma de la PAC planteada “no piensa en el territorio, centraliza las decisiones” y “reduce el dinero destinado al sector productivo de primera necesidad”.
La consejera ha recordado que la PAC es un “instrumento esencial para la renta de nuestros ganaderos y agricultores”, además de una “piedra angular de la soberanía alimentaria europea”. Por ese motivo, ha insistido en que “en Cantabria nos oponemos a una reducción de estas políticas y a perder dinero”, y ha cuestionado que este instrumento pase a ser gestionado por el Estado en lugar de por las comunidades autónomas. “Será todo un fracaso”, ha advertido.
Tras su intervención, Urrutia ha apelado a las instituciones europeas para que revisen la propuesta y para que se alce “la voz” en defensa de un sector estratégico, ya que, a su entender, están en riesgo la renta de agricultores y ganaderos, la seguridad alimentaria europea y la pervivencia del medio rural, así como la lucha contra el despoblamiento.
En este contexto, ha explicado en Bruselas que Cantabria ha articulado un frente común con el propio sector para frenar la reforma. “Cantabria está junto a las organizaciones profesionales; nos hemos unido para rechazar esta propuesta y exigir la participación de nuestra comunidad autónoma en el diseño de la PAC y en la gestión de las ayudas”, ha indicado.
Por último, la consejera ha reiterado la implicación del Ejecutivo autonómico con el campo cántabro. “Hoy traemos a este Comité la voz de los agricultores y ganaderos en un frente común para pedir que la PAC esté asegurada financieramente, que demos certezas al sector, individualizamos este fondo y tenga un presupuesto suficiente y con garantías. Por último, reivindicamos, el papel de las regiones en la decisión y en la gestión de las ayudas de la PAC”, ha concluido.