El pleno del Parlament ha dado luz verde este miércoles al proyecto de ley de medidas urgentes de apoyo al sector agrícola y forestal, una norma que ha prosperado con los votos favorables de PSC-Units, Junts, ERC y PP, mientras que Vox, Comuns, CUP y Aliança Catalana han optado por la abstención.
Esta normativa tiene su origen en un decreto ley que la Cámara catalana convalidó el 19 de noviembre de 2025 y que posteriormente se decidió tramitar como proyecto de ley para su debate y modificación parlamentaria.
Entre las actuaciones previstas se contempla la ampliación de los supuestos en los que se exime del pago de la tasa de servicios facultativos veterinarios, así como la bonificación de la tasa por la emisión de declaraciones de impacto ambiental.
La ley incorpora igualmente ayudas dirigidas a las explotaciones afectadas por tuberculosis, además de medidas de gestión forestal, prevención de incendios y simplificación de trámites administrativos.
El propósito de la norma es responder a la “tendencia a la baja del número de explotaciones agrícolas y ganaderas”, provocada por crisis como el Covid-19, la guerra de Ucrania, la sequía, los incendios y los aranceles de Estados Unidos.