La conselleira do Mar, Marta Villaverde, ha suscrito este lunes con el patrón mayor de la Cofradía de Pescadores de Muros, Daniel Formoso Moledo, un nuevo convenio de colaboración que pone en marcha el plan de restauración ambiental de sus áreas marisqueras. Dotado con un presupuesto de 352.403,10 euros, asumido en su totalidad por la Administración autonómica, el acuerdo permite llevar a cabo actuaciones diseñadas por el propio sector para hacer frente a la mortandad de bivalvos.
El documento contempla compensaciones de hasta 700 euros al mes para las personas mariscadoras implicadas en estas tareas de regeneración, destinándose más del 89% del importe global del convenio directamente al abono de estas ayudas económicas.
“El Gobierno gallego hizo sus deberes activando este plan de choque, pero la desidia del Gobierno central mantiene a Galicia --declarada zona gravemente afectada por el temporales-- sin ayudas estatales, el que supone una discriminación frente a otras comunidades”, ha reprochado la conselleira.
Con este paso, la Cofradía de Muros pasa a ser la tercera entidad de Galicia en cerrar su convenio bilateral con la Consellaría do Mar, incorporándose así a Noia y Vilaxoán, que ya habían firmado sus respectivos planes de intervención.
El proyecto técnico contempla la incorporación progresiva de hasta 71 profesionales y se focalizará en las zonas productivas de la playa de O Castelo y en los bancos marisqueros de la ensenada de Esteiro (playa de Esteiro y desembocadura del río Maior).
El programa de trabajo se articula en torno a labores manuales de descompactación y oxigenación del sustrato para favorecer el asentamiento de los bivalvos, que se complementarán con la retirada de algas y conchas, así como con la clasificación de la basura marina para su posterior gestión ecológica, según ha señalado la Xunta en una nota de prensa.
Del mismo modo, el convenio fija como meta el aumento de la biomasa en los bancos marisqueros y se completa con un calendario bimensual de muestreos y seguimiento biológico, turnos de vigilancia diaria de cuatro horas coincidiendo con las bajamares diurnas y acciones formativas específicas dirigidas al “aprendizaje de técnicas de semicultivo y a la identificación precoz de especies exóticas invasoras”.