Las autoridades de la provincia siria de Hasaka, en el noreste del país, han comunicado este lunes la excarcelación de cerca de una treintena de mujeres integrantes de las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS), en el marco del acuerdo de alto el fuego sellado con el Gobierno de transición sirio a finales de enero.
Según detalló el vicegobernador de Hasaka, Ahmed al Hilali, se ha procedido a la liberación de “28 mujeres combatientes de las FDS, lo que eleva el número total de liberados a más de 1.200”, de acuerdo con una nota difundida por la oficina de prensa de la Gobernación y citada por la agencia estatal SANA.
En el mismo comunicado, el responsable provincial subrayó que “las gubernamentales competentes se han comprometido a resolver los casos de todos los detenidos en virtud del acuerdo” firmado el pasado 29 de enero, después de varias semanas de choques entre el Ejército sirio y las milicias kurdo-árabes en la región autónoma del noreste sirio.
Al Hilali recalcó igualmente que esta cuestión, “junto con los casos de los desplazados internos y los refugiados, se consideran asuntos humanitarios no negociables” y atribuyó las demoras en algunas excarcelaciones a que ciertos detenidos son “buscados en relación con otros casos ajenos a su afiliación a las FDS”. “Sus casos se están tramitando por la vía legal”, añadió.
En paralelo, el vicegobernador de Hasaka apuntó que el proceso para integrar las estructuras militares y administrativas de las autoridades kurdo-árabes del noreste de Siria en las de Damasco, previsto en el pacto, “se acelerará aún más y de forma positiva”.
El acuerdo entre el Gobierno de transición sirio y las FDS contempla también el despliegue de las fuerzas de seguridad en los núcleos urbanos de Hasaka y Qamishli, la transferencia al Estado de todas las instituciones civiles y gubernamentales, de los pasos fronterizos y de los campamentos donde residen familiares de la organización yihadista Estado Islámico, así como el reconocimiento de los derechos civiles y educativos de la población kurda.