El Tratado de la Carta de la Energía (TCE) es un tratado internacional para el fomento de la cooperación energética en ámbitos como la protección de las inversiones, el comercio, el tránsito y la resolución de diferencias. Tanto España como la UE lo ratificaron en diciembre de 1994 y su entrada en vigor se produjo en 1998.
En aquel momento la modernización de los sistemas energéticos en el centro y este de Europa hacía necesario un instrumento para dar seguridad jurídica a las inversiones, principalmente en combustibles fósiles.
