Debe haber sido un verdadero placer para la ministra de Defensa, Margarita Robles, leer las reflexiones del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, en su reciente entrevista con un medio de Barcelona. Según informan las agencias, Albares prevé que la OTAN aprobará en su cumbre de Washington un ambicioso plan de acción para el flanco sur, enfocándose en la inestable región del Sahel.
Albares prevé que la OTAN aprobará en su cumbre de Washington un ambicioso plan de acción para el flanco sur
Esta idea verbalizada en voz alta seguramente habrá deleitado a Robles, quien parece estar al margen de las proyecciones futuristas de su colega, al que estamos acostumbrados a escuchar hablando en primera persona, pero del que no conocíamos su afición y experiencia en temas de defensa y seguridad. En el argot taurino, podríamos decir que el ministro se sale de su “jurisdicción”, es decir, de ese terreno donde el maestro debe materializar la suerte.
Gastos y estrategia de Defensa
Este gobierno nos tiene aleccionados en las discusiones entre ministros, fruto de la política de alianzas internas que tan buenos frutos ha dado, especialmente en términos de espectáculo mediático. Sin embargo, no es tan común que estas disputas surjan entre compañeros del mismo partido, añadiendo un toque de frescura al teatro político, ahora que el calor aprieta, y de qué manera, en el flanco sur.
