Las autoridades alemanas investigan una serie de sabotajes y amenazas contra activos militares e industriales que refuerzan la preocupación por una campaña más amplia de acciones encubiertas en territorio europeo, en un contexto de guerra híbrida y máxima tensión geopolítica. El último episodio conocido afecta directamente a la Marina alemana, pero se suma a otros incidentes que incluyen infraestructuras críticas, bases militares y directivos del sector armamentístico.
Sabotaje naval en Hamburgo: virutas, combustible y sistemas de seguridad
En enero de 2025, durante una inspección previa a la entrega de la nueva corbeta Emden en el astillero Blohm+Voss, en Hamburgo, los técnicos descubrieron decenas de kilos de material abrasivo introducido deliberadamente en el sistema de propulsión y en componentes del motor.
De haber salido a la mar, el buque habría sufrido una avería catastrófica, con retrasos de meses o años y costes millonarios. Este martes, dos hombres -un ciudadano rumano de 37 años y un griego de 54- fueron arrestados por su presunta implicación en el sabotaje de varios buques militares en el puerto de Hamburgo, según informó la BBC, citando a la agencia europea Eurojust.
De acuerdo con la investigación, los sospechosos desactivaron interruptores electrónicos de seguridad, retiraron tapas de depósitos de combustible, perforaron líneas de suministro de agua e introdujeron más de 20 kilos de grava abrasiva en motores navales.
Eurojust:“Si no se hubieran detectado, estos actos habrían causado daños graves y retrasado las operaciones de la Marina alemana”
Las detenciones se produjeron tras una operación coordinada entre Alemania, Grecia y Rumanía, con registros simultáneos en los domicilios de los sospechosos en los tres países. La investigación sigue abierta para determinar si actuaron por encargo o dentro de una red más amplia.
Más allá de un caso aislado
Aunque Berlín no ha vinculado oficialmente estos sabotajes a ningún Estado, el caso se produce en un contexto de creciente alarma en la OTAN por acciones encubiertas en Europa desde la invasión rusa de Ucrania en 2022.
En los últimos meses se han registrado daños en cables submarinos en el Báltico, se ha detectado actividad sospechosa de drones cerca de bases militares y aeropuertos y Alemania ha reforzado la seguridad tras ataques a infraestructuras eléctricas que dejaron sin suministro a decenas de miles de personas.
Amenazas a la industria armamentística: el caso Rheinmetall
La dimensión del problema va más allá del ámbito naval. Según Reuters, la OTAN confirmó recientemente que las amenazas de asesinato contra el consejero delegado de Rheinmetall, Armin Papperger, formaban parte de una campaña de sabotaje más amplia contra la industria de defensa europea.
James Appathurai, subsecretario general adjunto de la OTAN para innovación, amenazas híbridas y ciberseguridad, aseguró ante el Parlamento Europeo que “hubo otros complots” similares, y que la Alianza trabaja en una estrategia específica contra este tipo de ataques híbridos, que debería estar lista antes del verano.
El plan, según Reuters, busca coordinar respuestas frente a sabotajes, ciberataques, amenazas físicas y operaciones encubiertas dirigidas tanto a infraestructuras militares como a empresas clave del rearme europeo.