Saudi Aramco, el mayor productor de petróleo del planeta, ha advertido de que cada semana con el estrecho de Ormuz cerrado implica la pérdida de 100 millones de barriles de crudo, y ha señalado que el mercado podría no recuperar el equilibrio hasta el próximo año si el bloqueo marítimo se prolonga durante las próximas semanas.
En una conferencia con analistas celebrada este lunes, tras la presentación de las cuentas del primer trimestre de la petrolera estatal saudí, el presidente y consejero delegado de Saudi Aramco, Amin Nasser, calculó que la crisis ya ha ocasionado la pérdida de casi mil millones de barriles de petróleo. Parte de este recorte de suministro se ha mitigado gracias al uso del oleoducto Este-Oeste de Aramco, así como mediante el recurso a las reservas estratégicas mundiales y a los inventarios comerciales.
No obstante, el directivo ha advertido de que, si las actuales interrupciones se mantienen al mismo ritmo, “el mercado perderá alrededor de 100 millones de barriles por cada semana que el estrecho de Ormuz permanezca cerrado”, precisando que esta merma de la oferta tendrá que compensarse recurriendo a los inventarios terrestres, que constituyen en estos momentos el único colchón de seguridad disponible en el sistema.
En esta línea, ha señalado que, de acuerdo con estimaciones de terceros, solo una parte de estos inventarios puede utilizarse realmente, mientras que el resto permanece bloqueado en oleoductos, niveles mínimos de tanques y otras restricciones operativas cotidianas. También ha indicado que la reducción de los inventarios terrestres “se está acelerando rápidamente”, sobre todo en productos refinados como la gasolina y el combustible de aviación, lo que podría situarlos en niveles críticamente bajos antes del inicio de la temporada alta de viajes de verano.
Por ello, ha remarcado que cuanto más tiempo se mantengan las perturbaciones en el suministro, incluso si se extienden solo unas semanas adicionales, “más tiempo tardará el mercado petrolero en reequilibrarse y estabilizarse”. Según Amin Nasser, si el cierre del paso de Ormuz se prolonga hasta mediados de junio, es posible que las existencias no vuelvan a la normalidad hasta 2027.
Al mismo tiempo, aunque la interrupción del suministro ha forzado un racionamiento de la demanda, el consejero delegado de Aramco prevé que, una vez se normalicen el comercio y el tráfico marítimo, se producirá un repunte muy intenso del consumo, “significativamente superior a la estimación inicial para el crecimiento en 2026”, impulsado por la necesidad de reforzar la seguridad de suministro y por la rápida reposición de las reservas estratégicas y de los inventarios comerciales.
Resultados del primer trimestre
Saudi Aramco obtuvo un beneficio neto atribuible de 32.035 millones de dólares (27.187 millones de euros) en 2025, lo que representa un aumento del 25,6% frente al mismo periodo del ejercicio anterior, impulsado por el encarecimiento del crudo.
Hasta marzo, la cifra de ingresos totales de la compañía saudí alcanzó los 124.596 millones de dólares (105.738 millones de euros), un 8,8% más que en el primer trimestre del año precedente.
Durante el trimestre, la petrolera repartió 21.888 millones de dólares (18.575 millones de euros) en concepto de dividendo base, un 3,5% por encima del importe abonado un año antes.