El grupo químico alemán Basf cerró el primer trimestre del año con un beneficio neto atribuido de 927 millones de euros, lo que implica un incremento del 14,7% respecto al mismo periodo del ejercicio pasado.
La cifra de negocio total por ventas alcanzó los 16.020 millones de euros, lo que supone un retroceso cercano al 3% en comparación interanual. No obstante, el resultado operativo (beneficio operativo) se situó en 1.261 millones de euros, un 8,7% por encima del registrado hace doce meses.
En la división de productos químicos, la multinacional ingresó 2.662 millones de euros, un 4,1% menos. El negocio de materiales redujo su facturación un 6,1% frente al mismo tramo del año anterior, hasta los 3.238 millones de euros, mientras que el área de soluciones industriales generó 2.092 millones de euros, un descenso del 7,8%.
En cambio, el segmento de nutrición y cuidado personal logró aumentar ligeramente sus ventas, que sumaron 1.669 millones de euros, un 2,9% más. En tratamientos de superficie, los ingresos ascendieron a 2.406 millones de euros, con un crecimiento cercano al 10%, y la facturación de soluciones agrícolas retrocedió un 3,1%, hasta los 3.104 millones de euros.
De cara al conjunto del ejercicio, Basf prevé aplicar una reducción estructural de costes, recortar el gasto de capital y mejorar el grado de utilización de sus instalaciones. Asimismo, entre sus prioridades figura la puesta en marcha del complejo industrial integrado de Zhanjiang (China) y de la planta de MDI ubicada en Geismar (Estados Unidos).