Las acciones de Boeing repuntaban cerca de un 5% en la Bolsa de Nueva York a media sesión, situándose en los 229,76 dólares (196 euros) por acción pasadas las 18.15 horas, después de recortar en un 77% sus números rojos del primer trimestre de 2026, que se limitaron a siete millones de dólares (seis millones de euros).
El arranque de 2026 ha estado impulsado por la mejora en los ritmos de fabricación y en el volumen de entregas, un factor decisivo para volver a la senda de la rentabilidad tras una década plagada de crisis, tal y como ha subrayado su CEO, Kelly Ortberg.
En detalle, el constructor aeronáutico incrementó en un 10% las entregas de aviones comerciales, hasta un total de 143 aparatos, lo que permitió elevar la facturación global un 14%, hasta 22.217 millones de dólares (18.931 millones de euros).
Por otro lado, el flujo de caja libre continuó en negativo, con un saldo de 1.454 millones de dólares (1.239 millones de euros), aunque supone una mejora del 36,5%, mientras que la deuda financiera consolidada se redujo hasta los 47.200 millones de dólares (40.223 millones de euros).
Además, Ortberg se muestra confiado en que la cita prevista para el próximo mes entre el presidente de EEUU, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping, se materialice en “una cifra importante” de nuevos encargos para el grupo aeronáutico.
La compañía mantiene su previsión de generar entre 1.000 y 3.000 millones de dólares (853,8 y 2.561,4 millones de euros) de flujo de caja libre en 2026. De cara a los próximos años, Boeing sostiene que la meta de 10.000 millones de dólares (8.538 millones de euros) de caja libre es “muy alcanzable”, según ha reiterado su director financiero, Jay Malave, durante la conferencia sobre los resultados de este miércoles, recogido por “Bloomberg”.