El comisario de Transportes y Turismo, Apostolos Tzitzikostas, ha insistido este miércoles en que, por ahora, no se detecta una escasez inminente de combustible para las compañías aéreas europeas ligada a la crisis en el estrecho de Ormuz. No obstante, ha recalcado que la Unión Europea está lista para recurrir a sus reservas de emergencia si la situación diera un giro y fuera necesario activar ese mecanismo.
“No tenemos ninguna prueba ni indicio de que exista un problema de suministro de combustible para aviones”, ha remarcado Tzitzikostas en una rueda de prensa en Bruselas, al ser preguntado por la preocupación del sector de la aviación.
El responsable comunitario ha señalado que las refinerías situadas en territorio comunitario abastecen en torno al 70% de la demanda de queroseno de las aerolíneas europeas, mientras que el 30% restante llega mediante importaciones desde la región del Golfo. Al mismo tiempo, Bruselas está “mapeando” la capacidad de las refinerías europeas para “evaluar las necesidades e identificar potenciales acciones colectivas” que permitan asegurar el aprovechamiento completo de los recursos existentes.
“Queremos saber, y saber exactamente, cuáles son las reservas de emergencia, en qué países y qué cantidades hay en cada lugar”, ha dicho el conservador griego, quien ha subrayado que las reservas de emergencia serán liberadas “sólo si es necesario”.
Tzitzikostas ha recalcado que la UE dispone de margen para actuar “sólo si es necesario” y que, llegado el caso, lo hará “de manera ordenada” y en coordinación con todos los Estados miembro. Ha matizado, sin embargo, que “no es el caso ahora y tampoco hay señales de que lo vaya a ser en un futuro próximo”.
El objetivo, ha añadido, es “maximizar la disponibilidad y operatividad de la capacidad del sector de la refinería en Europa”, a la vez que se mantiene la preparación ante cualquier cambio de escenario, como una posible nueva escalada en Oriente Próximo.