El Instituto de Salud y Aemet reforzarán la seguridad laboral frente al calor en trabajos al aire libre

Insst y Aemet impulsan una herramienta para anticipar riesgos laborales por calor extremo y radiación solar en trabajos al aire libre en España

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Aitana Garí Pérez inaugurando la jornada "Estrés térmico y radiación" INSST Y LA AEMET

Aitana Garí Pérez inaugurando la jornada "Estrés térmico y radiación" INSST Y LA AEMET

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El Instituto Nacional de Seguridad y Salud en el Trabajo (Insst) y la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) han dado a conocer este martes un proyecto de investigación conjunto destinado a reforzar la prevención de los riesgos derivados de las altas temperaturas en actividades realizadas al aire libre.

En un escenario marcado por el incremento de episodios de calor extremo asociado al cambio climático, la propuesta, en la que colaboran también los órganos técnicos de prevención de las comunidades autónomas, busca crear una herramienta capaz de anticipar indicadores como temperatura, humedad, radiación solar y velocidad del aire, con el fin de prever riesgos laborales vinculados al calor.

La integración de estos factores mediante el índice WBGT (Wet Bulb Globe Temperature) hará posible disponer de información clave para evitar golpes de calor y otros efectos de las altas temperaturas sobre la salud, y para ajustar la organización del trabajo durante episodios de calor intenso.

Durante la presentación del proyecto, celebrada en la jornada técnica “Estrés térmico y radiación UV: retos y soluciones ante el cambio climático en el ámbito laboral”, la directora del Insst, Aitana Garí Pérez, ha alertado de que el calor extremo ya no afecta “únicamente a unos pocos días al año” y que la exposición solar intensa no es un fenómeno “anecdótico”.

El Insst ha señalado que los accidentes laborales se incrementan un 17,4% durante las olas de calor y ha recalcado que, en los trabajos a la intemperie, las condiciones ambientales pueden cambiar incluso dentro de una misma jornada. Por ello, considera esencial disponer de predicciones detalladas que permitan adelantarse a los riesgos, más allá de las mediciones puntuales que se realizan en el momento.

Medidas preventivas frente al calor extremo

Entre las recomendaciones preventivas se incluyen la reorganización de turnos, la reducción de la exposición al calor y a la radiación solar y, en ciertos casos, la paralización temporal de tareas para salvaguardar la seguridad y salud de las personas trabajadoras.

De acuerdo con las estimaciones del Sistema de Monitorización de la Mortalidad Diaria (MoMo), entre el 16 de mayo y el 30 de septiembre de 2025 se registraron en España 3.832 fallecimientos vinculados al exceso de temperatura en la población general, un 87,6% más que en 2024. Asimismo, los episodios de calor extremo aumentaron un 73% respecto al año anterior.

El Insst ha apuntado también que más de 5,5 millones de personas trabajadoras en España, el 26% del total, declaran haber estado expuestas a calor extremo tanto en interiores como en exteriores, una proporción superior al promedio europeo, situado por encima del 20%, según el informe “OSH Pulse 2025” de la Agencia Europea para la Seguridad y la Salud en el Trabajo.

Además, unos 3,8 millones de trabajadores, el 17% de la población ocupada, desempeñan su labor bajo una radiación solar intensa, frente al 12% de la media europea. Los sectores más afectados son agricultura y pesca, construcción, suministros y minería.

El organismo ha remarcado la urgencia de reforzar las herramientas preventivas ante los riesgos asociados al cambio climático y avanzar hacia modelos de gestión adaptados a las nuevas condiciones ambientales.

En esta línea, ha recordado que el estrés térmico no depende solo de la temperatura, sino también de la humedad, la radiación solar, la velocidad del aire, la intensidad del esfuerzo físico o la ropa de trabajo, factores que determinan la carga térmica que soporta el cuerpo.

Impacto en la salud y marco estratégico

Según las estimaciones conjuntas de la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización Internacional del Trabajo (OIT), la exposición prolongada al sol durante la jornada laboral incrementa en un 60% el riesgo de padecer cáncer de piel, y una de cada tres muertes por este tipo de cáncer está relacionada con la actividad laboral.

Las altas temperaturas pueden desencadenar golpes de calor, insolaciones, agotamiento y fatiga, además de asociarse a patologías como la insuficiencia renal. También perjudican capacidades cognitivas como la concentración, la memoria a corto plazo, la coordinación motriz o la percepción visual, e influyen en el estado emocional, incrementando los riesgos psicosociales en el trabajo.

La jornada técnica del Insst se integra en la Estrategia Española de Seguridad y Salud en el Trabajo 2023-2027, que prevé reforzar la protección frente a condiciones climatológicas extremas y promover herramientas específicas para facilitar la gestión preventiva, especialmente en pequeñas y medianas empresas.