La Comisión Europea ha indicado este lunes que las conversaciones para cerrar los trámites pendientes y activar el primer pago del préstamo de 90.000 millones de euros destinado a Ucrania progresan "muy bien" y confía en poder dar "muy pronto" la aprobación definitiva, de modo que la nueva ayuda financiera de la UE comience a llegar a Kiev en cuestión de semanas.
"Las negociaciones están yendo muy bien. Dadnos un poco más de tiempo y esperamos poder dar muy pronto la luz verde definitiva en este frente" ha señalado el portavoz económico de la Comisión Europea, Balazs Ujvari, en rueda de prensa desde Bruselas.
El representante comunitario ha detallado que siguen pendientes tres documentos para culminar el procedimiento previo al primer desembolso, si bien ha apuntado que el más avanzado es el memorando de entendimiento que sirve de base al programa de asistencia macrofinanciera.
"No estamos todavía ahí, pero hemos hecho progresos significativos", ha señalado Ujvari, subrayando que este tipo de instrumentos descansan en tres pilares esenciales: la existencia de un programa del Fondo Monetario Internacional (FMI), un paquete de reformas económicas y ciertas condiciones de carácter político.
En esta línea, ha remarcado que Ucrania ya dispone de un programa activo con el FMI, uno de los requisitos clave que respaldan este mecanismo financiero de la Unión Europea, concebido para cubrir las necesidades presupuestarias más urgentes de Kiev y apuntalar sus capacidades defensivas frente a la invasión rusa.
El paquete de apoyo fue validado de forma definitiva por los Estados miembro el pasado mes de abril, junto con el vigésimo paquete de sanciones contra Rusia, después de que Hungría y Eslovaquia levantaran el veto que pesaba sobre ambos expedientes tras la reanudación del flujo a través del oleoducto Druzhba.
El préstamo se sufragará mediante emisiones de deuda de la UE en los mercados y prevé dedicar en torno a 30.000 millones de euros a cubrir las necesidades económicas más apremiantes de Ucrania, mientras que cerca de 60.000 millones se dirigirán a reforzar su base industrial militar.
La asistencia macrofinanciera será además el canal para articular el primer pago, que Bruselas aspiraba inicialmente a poner en marcha antes de que terminara mayo, dentro de un plan más amplio que contempla movilizar unos 45.000 millones de euros hasta finales de este año y reservar la otra mitad del instrumento para 2027.