El Índice de Garantía de Competitividad (IGC) registró en febrero una variación interanual del -1,23%, lo que supone una menor caída que la anotada en enero, cuando se situó en el -1,47%. Así se desprende de los datos difundidos este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE), organismo encargado de calcular y publicar mensualmente este indicador.
Con el descenso correspondiente al segundo mes del ejercicio, el IGC acumula ya 14 meses consecutivos en valores negativos.
El IGC fija una tasa de actualización de precios alineada con la mejora de la competitividad frente a los países de la zona euro.
Esta tasa se define como la del Índice de Precios al Consumo Armonizado (IPCA) de la Unión Económica y Monetaria (UEM) menos una fracción de la pérdida de competitividad que España ha ido acumulando desde 1999.
Cuando la variación del índice se sitúa por debajo del 0%, se utiliza este nivel como referencia, lo que implica la aplicación de la regla de no revisión.
Si la tasa de variación supera el objetivo a medio plazo de inflación anual del Banco Central Europeo (2%), se adopta ese 2% como referencia. Con ello se garantiza que los contratos vinculados a este índice contribuyan a preservar la competitividad de la economía en el medio plazo.
El IGC comenzó 2024 en el 0,17% y después pasó a terreno negativo, con sólo dos meses en positivo, julio y diciembre, marcando su mayor descenso de 2024 en septiembre, con un -0,45%. Al inicio de 2025 regresó a tasas negativas, encadenando caídas en los doce meses de ese año, y en 2026 suma ya dos meses consecutivos de retrocesos.