El INE suma los juegos de azar online al cálculo del IPC

El INE incorpora las apuestas online al IPC base 2025 y actualiza la cesta de la compra con nuevos productos y subclases de consumo.

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Una página web de juego 'online' Jesús Hellín - Europa Press

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El Instituto Nacional de Estadística (INE) ha incorporado desde el pasado mes de enero los juegos de azar 'online' al cálculo del Índice de Precios de Consumo (IPC), avanzando así en la medición de los precios vinculados a esta actividad.

Los juegos de azar se incluyeron por primera vez en el IPC en 2017, con el cambio a la base 2016. No obstante, ha sido a partir de enero de este año cuando las apuestas 'online' han pasado a formar parte específica del epígrafe de juegos de azar.

Fuentes de Estadística indicaron a Europa Press que la integración de los juegos de azar 'online' se ha llevado a cabo obteniendo precios en las principales casas de apuestas mediante la técnica de “web scraping”, que consiste en extraer de forma automatizada datos e información de páginas web.

En la práctica, esta técnica recurre a programas o “bots” que navegan por Internet, capturan el contenido requerido y lo almacenan para su posterior análisis.

El INE revisa de forma continua la cobertura de los artículos incluidos en el IPC, como sucede con la muestra de automóviles utilizada para calcular la inflación o con las distintas modalidades de viajes organizados.

Estadística comenzó a difundir en enero el IPC en base 2025. La novedad más relevante de esta nueva base es la adopción de una clasificación de consumo renovada, que hace que el IPC pase de 12 a 13 grandes grupos.

Una cesta de la compra en constante evolución

Con esta base 2025 se ha actualizado la cesta de la compra, se han revisado las ponderaciones y se han introducido diversos ajustes metodológicos.

Junto a los juegos de azar 'online', este año se han incorporado al IPC productos como los aguacates, los arándanos, los refrescos de té, la cerveza con limón y las radiografías, mientras que han salido otros considerados en desuso, como la corbata y el pañuelo.

El IPC base 2025 introduce mejoras en el proceso de recogida y registro de precios. Hasta ahora, cuando en el trabajo de campo se detectaba un cambio significativo en las características de un producto, el ajuste se reflejaba en el cálculo del IPC al mes siguiente.

Con el nuevo sistema, y gracias al uso generalizado de dispositivos electrónicos en la toma de precios, estos ajustes se integran en el mismo mes en el que se produce la variación.

En la actualidad, el IPC se compone de 196 subclases. Sólo permanecen aquellas que superan el 0,03% del gasto total; las que quedan por debajo de ese umbral se excluyen.

Con la base 2025 se han añadido varias subclases, entre ellas las de muebles de jardín y acampada; caravanas, autocaravanas y remolques, así como el alquiler de vehículos personales sin conductor.

Las modificaciones que el INE ha ido introduciendo en la composición de la cesta de la compra en los últimos años han sido muy diversas.

Con la base 2016, aplicada en 2017, se incorporaron por primera vez al IPC productos como los servicios en línea de vídeo y música (“streaming”) o el café monodosis, mientras que se retiraron otros con menor presencia en el consumo, como el brandy, las videocámaras o el DVD grabable.

En el cambio de base a 2021, que se realiza cada cinco años, las variaciones más significativas en la cesta fueron la entrada de las mascarillas higiénicas y la suscripción a la prensa 'online'. Por el contrario, desaparecieron artículos como el reproductor de imagen, el reproductor portátil o el compact-disc, entre otros, debido a su menor utilización.