El producto interior bruto (PIB) de la zona euro prácticamente se estancó entre enero y marzo de 2026, al limitarse su avance al 0,1%, frente al 0,2% registrado en el último trimestre de 2025. Estas cifras, difundidas este jueves por Eurostat, recogen ya el efecto del primer mes de guerra en Oriente Próximo sobre la actividad económica del bloque.
En el conjunto de la Unión Europea, la evolución fue similar: el crecimiento del PIB también se suavizó hasta el 0,1% en el primer trimestre de 2026, lo que supone la mitad del ritmo observado en los tres últimos meses del año anterior.
Si se compara con el mismo periodo de 2025, el PIB desestacionalizado repuntó un 0,8% en la zona del euro y un 1% en el conjunto de la UE durante los tres primeros meses de 2026, lo que refleja un avance interanual algo más sólido que el dato trimestral.
Entre los Estados miembros con información disponible para el arranque de 2026, Finlandia (+0,9%) fue el país que anotó el mayor incremento del PIB frente al trimestre precedente, seguida de Hungría (+0,8%), así como de Estonia y España (ambas economías con un +0,6%). En el lado opuesto, se produjeron retrocesos en Irlanda (-2%), Lituania (-0,4%) y Suecia (-0,2%).
Así, pese a la moderación de dos décimas en su ritmo de avance, España volvió a situarse a la cabeza del crecimiento entre las grandes economías de la UE, superando el 0,3% de Alemania, el 0,2% de Italia, el 0,1% de Países Bajos y el estancamiento de Francia.