Un jurado de Oakland, en California, ha rechazado la demanda presentada por el magnate Elon Musk, propietario de Tesla y SpaceX, contra Sam Altman, consejero delegado de OpenAI, al considerar que los hechos estaban ya prescritos. Con esta decisión se pone punto final al enfrentamiento judicial entre los responsables de dos de las compañías más influyentes en el ámbito de la inteligencia artificial y se despeja el terreno para la futura salida a bolsa de OpenAI.
Musk exigía al impulsor de ChatGPT una compensación superior a 130.000 millones de dólares (unos 115.000 millones de euros), alegando que Altman habría incumplido el supuesto acuerdo de mantener OpenAI como un laboratorio de IA sin ánimo de lucro.
El empresario de origen sudafricano participó en la creación de la firma en 2015 y aportó hasta 38 millones de dólares (32 millones de euros) para impulsar su crecimiento, siempre bajo la condición de preservar su carácter no lucrativo. No obstante, durante el proceso judicial, la defensa de OpenAI sostuvo que Elon Musk conocía en detalle los planes de la compañía y que incluso presionó para que se produjera este giro, llegando posteriormente a intentar asumir el control de la empresa.
“Existe una cantidad sustancial de pruebas que respaldan el veredicto del jurado”, ha declarado la jueza federal Yvonne Gonzalez Rogers al finalizar el juicio, según ha recogido la cadena CNBC.
En la misma causa, Microsoft también había sido señalada por el dueño de Tesla, que la acusaba de empujar a la startup de IA hacia esa supuesta traición, aunque el jurado ha decidido igualmente desestimar estas acusaciones.
Hace unos tres meses, SpaceX integró la compañía de inteligencia artificial xAI, también creada por Elon Musk, lo que ha supuesto una valoración conjunta cercana a 1,75 billones de dólares (1,5 billones de euros). Esta operación sitúa al grupo en una posición privilegiada para dar el salto al parqué en los próximos meses, en una operación que podría convertirse en uno de los mayores estrenos bursátiles registrados.
Por su parte, OpenAI mantiene igualmente la vista puesta en una salida a bolsa en un horizonte próximo, y la posible indemnización reclamada por Musk habría complicado su desembarco en la bolsa de Nueva York.