España retrocede al puesto 15 entre los países más atractivos para la inversión extranjera, según Kearney

España baja del puesto 11 al 15 en atractivo para la inversión extranjera, lastrada por deuda y paro, pese a su fortaleza en renovables y logística.

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España ha perdido cuatro posiciones en la clasificación de los países más atractivos para la inversión extranjera, al pasar del 11º al 15º lugar, de acuerdo con el informe publicado este viernes por Kearney, que no obstante subraya el buen comportamiento del país en ámbitos como las energías renovables y el transporte de mercancías.

Así, en 2026 España se sitúa en la decimoquinta plaza, penalizada por factores como el elevado nivel de deuda pública, la persistencia del desempleo y el refuerzo de los controles a la inversión foránea en sectores estratégicos, según el “Índice de Confianza para la Inversión Extranjera Directa (FDI) de 2026”, elaborado por el Global Business Policy Council de Kearney.

El índice, que ordena los mercados con mayor probabilidad de captar inversión extranjera directa en los próximos tres años, habla de un “reposicionamiento del país en torno a sectores estratégicos” y enmarca la evolución de España en un “contexto de creciente competencia internacional” por atraer capital exterior.

En el caso español, el estudio resalta especialmente el papel de las energías renovables, situadas “a la vanguardia” de la transición energética en Europa, y el transporte de mercancías, donde el país “se beneficia de una fuerte entrada de inversión extranjera directa” que duplica la de otras grandes economías europeas.

Asimismo, el documento indica que el atractivo de España se sustenta principalmente en el desempeño económico (31%), la innovación tecnológica (26%) y la calidad institucional (26%).

En el lado negativo, el informe advierte de que el interés de los inversores se ve limitado por el “elevado” volumen de deuda pública (del 103% del PIB a finales de 2025) y por un desempleo “estructural” (el más alto de la Unión Europea). A ello se suma la prórroga hasta finales de 2026 del mecanismo de control de inversiones extranjeras en sectores estratégicos, que “introduce mayores exigencias regulatorias”.

EEUU, Canadá y Japón encabezan la clasificación

Estados Unidos se mantiene en el primer puesto del ranking por decimocuarto año consecutivo, apoyado en su liderazgo tecnológico y su resiliencia económica, aunque el optimismo neto sobre sus perspectivas a tres años ha retrocedido 17 puntos frente al año anterior.

En segundo lugar figura Canadá, que destaca por su abundancia de recursos naturales, la solidez de sus fundamentos económicos y el avance de sus capacidades tecnológicas. El tercer puesto es para Japón, valorado por su ecosistema de innovación y por los incentivos a la inversión, según detalla el comunicado.

Completan el grupo de los diez primeros China, Alemania, Reino Unido, Francia, Singapur, Emiratos Árabes Unidos y Arabia Saudí.

Asia gana protagonismo en la inversión global

El informe subraya que Asia concentra por primera vez en más de una década la mayor cuota de mercados en la clasificación, lo que refleja su peso creciente en la economía mundial y “el creciente interés de los inversores por los mercados que combinan capacidad tecnológica, potencial de crecimiento económico y relevancia geopolítica”.

También apunta que las llamadas economías de potencia media “están ganando protagonismo”, con las subidas de Singapur y Corea del Sur como ejemplos destacados. Además, nueve de cada diez encuestados (88%) prevén incrementar su inversión extranjera directa en los próximos tres años.

Impacto de la guerra en Irán y de las tensiones geopolíticas

Este dato sugiere “una confianza sostenida en las oportunidades globales a largo plazo”, señalan los autores, aunque precisan que la reciente escalada del conflicto en Oriente Próximo “añade una capa de incertidumbre al entorno de inversión global”.

“Los inversores siguen creyendo en el valor de la inversión extranjera directa, pero están reajustando su forma de tomar decisiones en un entorno operativo más turbulento”, explica el socio y director general del Global Business Policy Council de Kearney y coautor del informe, Erik R. Peterson.

“El capital sigue fluyendo, pero las empresas se están volviendo más selectivas a la hora de decidir dónde invertir, ya que sopesan las capacidades tecnológicas, los riesgos geopolíticos y la creciente influencia de la política industrial”, añade.

El estudio concluye que las tensiones geopolíticas se perciben como la amenaza más probable para el próximo año (36%), seguidas por el encarecimiento de las materias primas y la inestabilidad política en los mercados desarrollados (30%). Además, el 84% de los inversores considera la política industrial como un factor extremadamente importante o muy importante a la hora de elegir destino para su inversión.

Asimismo, ocho de cada diez encuestados sostienen que la inversión en infraestructuras es una herramienta eficaz para alcanzar objetivos económicos y de seguridad, mientras que el respaldo a los aranceles y a los controles a la exportación es “significativamente menor”.

El índice se basa en una encuesta realizada en enero de 2026 a más de 500 altos ejecutivos de grandes compañías de todo el mundo.