La presidenta de la Asociación Española de Banca (AEB), Alejandra Kindelán, considera que el euro digital sería una herramienta "complementaria" a los actuales medios de pago digitales privados, como Bizum, y lo descarta como elección prioritaria debido al posible efecto sobre los depósitos bancarios y al elevado coste que implicaría su puesta en marcha.
En esta línea, Kindelán ha detallado en un acto del Real Instituto Elcano que la iniciativa del Banco Central Europeo (BCE) debería "llegar a donde no lo haga bizum", si bien ha subrayado su valor añadido al posibilitar operaciones 'offline' y su utilidad en el ámbito mayorista.
Entre los principales riesgos, la responsable de la AEB ha advertido de que debe analizarse el impacto potencial sobre los depósitos si el euro digital se percibe como un instrumento especialmente seguro y sin tope de saldo en el monedero.
De producirse ese escenario, las entidades verían mermado el volumen de ahorro que los clientes mantienen en sus cuentas, lo que, según ha alertado la banquera, restringiría de forma directa "la concesión de crédito".
La representante de la patronal bancaria ha incidido también en el coste de implantación como otra de las grandes desventajas. Ha recordado que la consultora PwC ha cifrado recientemente la factura total en 18.000 millones de euros.
Por su parte, el BCE ha calculado que el esfuerzo inversor se movería en una horquilla de entre 4.000 y 6.000 millones de euros. A partir de esas referencias, Kindelán prevé que el coste definitivo se situará "entre ambas estimaciones".
El papel de Bizum en el mapa de pagos europeos
Pese a sus reservas, la dirigente ha admitido que desde la AEB "comparten todos los objetivos del euro digital". Entre ellos, ha citado el refuerzo de la autonomía estratégica de Europa frente a soluciones estadounidenses como Visa y Mastercard, así como el impulso a la integración del sistema de pagos de la UE.
En este contexto, la presidenta de la AEB ha remarcado que la banca española lleva tiempo impulsando alternativas privadas para "completar ese mapa de pagos digitales que necesita el 'Viejo Continente'".
En este marco, Kindelán ha destacado el compromiso de Bizum, al que considera "uno de los sistemas de pagos digitales más desarrollados del continente, sino el que más".
Asimismo, ha reiterado el objetivo del sector privado de conectar la solución española con plataformas análogas ya operativas en otros Estados miembros.
"Desde marzo ya podemos hacer operaciones con Italia y Portugal sin ningún tipo de problema, y, como tarde, en el primer trimestre del 2027 podremos hacer Bizum a otras naciones como Alemania o Portugal hasta alcanzar un total de 13 países en el sistema", ha concluido la directiva.