La gran industria española urge a Bruselas a reactivar ya el acuerdo UE-Mercosur

La gran industria española reclama a la UE que reactive sin más retrasos el acuerdo con Mercosur para no perder competitividad y peso estratégico.

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La Alianza considera necesario reactivar cuanto antes la tramitación del Acuerdo UE-Mercosur. LA ALIANZA

La Alianza considera necesario reactivar cuanto antes la tramitación del Acuerdo UE-Mercosur. LA ALIANZA

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La Alianza por la Competitividad de la Industria Española, que agrupa a nueve de los principales sectores industriales del país, ha reclamado a las instituciones comunitarias que se retome de forma inmediata la tramitación del acuerdo comercial entre la Unión Europea (UE) y Mercosur.

En una nota difundida a los medios, la organización advierte de que la reciente suspensión del proceso del acuerdo UE-Mercosur “amenaza” la posición estratégica de Europa en el escenario internacional y “resta” competitividad a la industria española frente a otros bloques económicos.

La alianza ha expresado su “preocupación” por la decisión del Parlamento Europeo de pedir un dictamen al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) sobre el contenido del pacto y ha reiterado su “respaldo inequívoco” al mismo, al considerar que se trata de un instrumento clave para la política comercial europea.

El portavoz de la alianza, Carlos Reinoso, ha insistido en que el acuerdo UE-Mercosur representa una “oportunidad estratégica” para reforzar la presencia empresarial española y europea en América del Sur. “Por eso, urgimos a resolver las cuestiones jurídicas planteadas y a retomar el proceso de ratificación sin demoras”, ha señalado.

Reinoso ha añadido que la asociación con Mercosur facilitaría un mejor acceso a materias primas críticas, generaría nuevas oportunidades en actividades de alto valor añadido y abriría la puerta a fórmulas de cooperación en mercados público-privados.

Al mismo tiempo, la industria española se ha alineado con la CEOE al subrayar que cualquier avance en la ratificación debe ir acompañado de garantías firmes de que los productos importados respeten estándares equivalentes a los vigentes en la UE en ámbitos ambientales, sanitarios y laborales, con el objetivo de reforzar la transparencia y asegurar una competencia leal.