El Índice de Precios de Consumo (IPC) de Alemania se situará en abril en el 2,9% interanual, lo que supone un avance de dos décimas frente a marzo y marca el mayor incremento de los precios en el país desde 2024, de acuerdo con la estimación preliminar difundida por la Oficina Federal de Estadística (Destatis).
En cuanto al dato de inflación armonizada, referencia para Eurostat en sus estadísticas, se prevé que aumente una décima hasta alcanzar igualmente el 2,9%.
La trayectoria de los precios en abril viene determinada por el acusado encarecimiento del petróleo y el gas, con un incremento del 10,1% en la factura energética, la subida interanual más intensa desde febrero de 2023, tras el alza del 7,2% registrada en marzo.
Al mismo tiempo, el encarecimiento interanual de los alimentos en el cuarto mes de 2026 habría escalado hasta el 1,2%, por encima del 0,9% anotado en marzo.
En cambio, el ritmo de aumento del coste de los servicios se habría frenado hasta el 2,8%, por debajo del 3,2% interanual observado en marzo.
Así, si se excluyen los alimentos y la energía, la inflación subyacente de Alemania se colocaría en abril en el 2,3% interanual, dos décimas por debajo del nivel registrado el mes anterior.
Destatis tiene previsto difundir los datos definitivos el próximo 12 de mayo.