La reciente planta de Etorki y Lana en Murga, en la comarca alavesa de Aiaraldea, permitirá elevar la producción anual de madera aserrada de 80.000 a 300.000 metros cúbicos y supondrá la creación de 100 nuevos puestos de trabajo.
El Lehendakari, Imanol Pradales, acompañado por la consejera de Alimentación, Desarrollo Rural, Agricultura y Pesca, Amaia Barredo, y el diputado general de Álava, Ramiro Gónzalez, ha inaugurado este lunes la nueva factoría de Etorki y Lana en Murga, en Aiaraldea, un proyecto que “refuerza el posicionamiento de Euskadi en la transformación de la madera y consolida una actividad industrial vinculada al empleo y al desarrollo territorial”, según ha señalado.
Durante su intervención, Pradales ha subrayado que “la gestión forestal sostenible es clave para seguir creciendo como país y en bienestar”.
Pone en valor la gestión forestal
“Significa biodiversidad, zonas rurales con vida, menor erosión, menor riesgo de incendios, aire y agua limpios, y espacios para el esparcimiento y el disfrute”, ha añadido. Además, ha remarcado que “19.000 puestos de trabajo, el 9,6% de la industria manufacturera, dependen de este tipo de actividades”.
Al mismo tiempo, ha incidido en que la gestión forestal “significa menos CO2, menos productos derivados del petróleo, energía más limpia y construcción más sostenible” y “nos permite avanzar hacia la autonomía estratégica” porque la madera es “recurso kilómetro cero, natural, biodegradable, reciclable y, además, disponemos de él en abundancia”. El lehendakari ha defendido que la actividad forestal y la transformación de la madera constituyen también “la mejor garantía de mantener vivo y activo el macizo forestal”.
“Sin industria no hay gestión forestal sostenible y sin gestión el monte se abandona y si no miremos lo que pasó el pasado año en el estado con los incendios forestales”, ha advertido. “Euskadi cuenta con un tejido empresarial único, desde el aprovechamiento del monte hasta la primera y segunda transformación, motores que mantienen nuestro patrimonio forestal”, ha recalcado al reconocer la labor de Etorki y Lana.
Estrategia Forestal-Madera 2030
En esta línea, ha avanzado que el Gobierno Vasco trabaja ya en su Estrategia Forestal-Madera 2030, una hoja de ruta que fijará las prioridades del sector para los próximos años, con el objetivo de alinear gestión forestal, industria e innovación “al servicio de un país más competitivo y más sostenible”.
Todo ello para “seguir remando en una gestión sostenible de la madera” en la que las diputaciones, ha recordado Imanol Pradales, desarrollan “una labor muy importante” y a la que el Ejecutivo autonómico suma ahora una inversión de 12,8 millones de euros destinada a levantar la serrería “más grande y eficiente” del sur de Europa. Además, ha resaltado Pradales, en una comarca, Aiaraldea, que “vive un momento difícil, con familias que están sufriendo mucho”.
“Aceptamos esa realidad y la enfrentamos”, ha asegurado el Lehendakari, que ha reiterado que Aiaraldea “tiene futuro industrial” y ha recordado que este año se ha desplazado a la zona para abordar “tres nuevas inversiones, en Vidrala, en Harsco y hoy con esta fusión de cooperativas Etorki y Lana”. En este sentido, ha expresado su deseo de regresar pronto con nuevos proyectos.
“Salto de escala” para la cooperativa
“Si todos trabajamos conjuntamente, estoy seguro de que esto va a ser así. Y estamos trabajando todas las instituciones conjuntamente para que eso sea así”, ha enfatizado.
Pradales ha reconocido que, “aunque a veces vemos sobre todo los momentos más dramáticos y más complicados, como estamos viendo ahora con familias que están sufriendo mucho en Aiaraldea y tenemos que gestionar esa realidad y enfrentarla, también tenemos que ver las nuevas inversiones y los nuevos proyectos que van surgiendo en el ámbito industrial en esta misma comarca”.
En este contexto, ha puesto de relieve que “el proceso de reindustrialización europeo, la descarbonización de la economía, nos abre un horizonte de oportunidades para zonas como esta que debemos aprovechar juntos” con el fin de “sacarle el máximo partido para seguir generando actividad económica, actividad industrial y empleo de calidad”.
La nueva planta representa un auténtico salto de escala para esta cooperativa integrada en el Grupo Mondragón, al aumentar notablemente su capacidad de producción de madera aserrada, sobre todo de pino radiata, un recurso “clave” en la cadena de valor forestal de Euskadi.
Inversión superior a 67 millones de euros
El proyecto, desarrollado entre 2022 y 2026, ha supuesto una inversión superior a los 67 millones de euros, de los que más de 12 millones han sido aportados por el Gobierno Vasco mediante los programas Handitu y Handitu Egurra, contribuyendo a impulsar la competitividad de la empresa y su efecto tractor en la zona.
La planta, situada en una parcela de 95.000 metros cuadrados anexa a la instalación existente, incorpora tecnología de vanguardia para el tratamiento integral de la madera, desde la recepción del tronco hasta su transformación industrial, incrementando la eficiencia, optimizando el aprovechamiento del recurso y facilitando la fabricación de productos de mayor valor añadido.
La ampliación industrial de Etorki y Lana se inserta, además, en su estrategia de crecimiento y en la integración con la cooperativa Lana, con el objetivo de ganar dimensión, eficiencia e innovación dentro del ecosistema cooperativo del Grupo Mondragón, así como de atender nuevas demandas del mercado, como la construcción industrializada en madera o el embalaje sostenible.
Desde el punto de vista territorial, la nueva planta “refuerza el papel del Valle de Ayala como enclave industrial ligado al sector forestal-madera, generando actividad económica y empleo directo e indirecto, además de dinamizar servicios auxiliares como la logística, el mantenimiento o la gestión forestal”, según ha resaltado el Gobierno vasco.
Asimismo, ha añadido el Ejecutivo, la iniciativa se ajusta a los objetivos del Plan Estratégico de la Madera de Euskadi (PEMA), “apostando por el abastecimiento de proximidad, la trazabilidad y la certificación forestal, así como por la valorización integral de un recurso renovable”.
Con esta infraestructura, junto con otras capacidades industriales en Bizkaia y Gipuzkoa, Euskadi “consolida su posición como uno de los territorios con mayor capacidad de transformación de madera en el sur de Europa, avanzando en un modelo productivo que combina industria, sostenibilidad y desarrollo territorial”, ha concluido el Gobierno vasco.