Lazard considera inevitable el impacto económico del conflicto en Irán pese a la posible desescalada

Lazard advierte de que el conflicto en Irán dañará la economía global pese a la posible desescalada y condicionará los datos macro en EEUU y la eurozona.

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Ronald Temple, estratega jefe de mercados de Lazard LAZARD

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Lazard Asset Management (AM) sostiene que, aunque los últimos movimientos en Oriente Próximo han incrementado en los últimos días las opciones de una desescalada del conflicto, la guerra --que enfrenta a Estados Unidos (EEUU) e Israel con Irán-- ha alcanzado ya un punto en el que resulta “inevitable” algún nivel de daño económico.

La gestora fundamenta esta visión en la menor disponibilidad de materias primas esenciales y en los perjuicios persistentes sobre las infraestructuras de producción situadas en la región del Golfo, factores que, a su juicio, condicionarán la actividad económica global.

En esta línea, el estratega jefe de mercados de Lazard, Ronald Temple, ha detallado que, “incluso si el estrecho de Ormuz --ruta marítima por la que circula el 20% del petróleo mundial-- permanece abierto a partir de este lunes, se necesitarán semanas para reposicionar los buques que se han dispersado por todo el mundo desde que comenzó la guerra.

Temple también ha advertido de que es probable que la cobertura de seguros para el transporte marítimo continúe siendo “limitada” y anticipa que las primas seguirán en niveles altos mientras no se consolide la confianza en una solución duradera que “aumente significativamente”.

En este escenario, el experto subraya que el incremento de la probabilidad de una salida negociada, incluso si sólo se traduce en un alto el fuego parcial a medio plazo, supone un respaldo para la economía y los mercados financieros. “Si el conflicto se acerca a su fin, espero que los mercados vuelvan a las tendencias anteriores a la guerra, incluyendo la depreciación del dólar, el aumento de la pendiente de las curvas de rendimiento de los mercados desarrollados y el mejor desempeño de los mercados de renta variable no estadounidenses”, manifiesta.

Referencias macroeconómicas condicionadas por la guerra

Tanto en EEUU como en Europa se publicarán en los próximos días indicadores que, según Lazard, reflejarán el impacto de la confrontación en Oriente Próximo, especialmente intensa en la segunda mitad del primer trimestre. En el caso estadounidense, el foco se sitúa en las ventas minoristas de marzo, que se prevén firmes en términos agregados, pero relativamente “modestas” si se excluyen gasolineras, automóviles y materiales de construcción.

La firma de inversión añade que el efecto positivo de unas devoluciones de impuestos más elevadas --que en circunstancias normales habrían impulsado el consumo-- podría verse neutralizado por el encarecimiento acusado de la gasolina y el deterioro de la confianza de los hogares a raíz de la guerra en Irán, lo que abre la puerta a posibles “sorpresas”.

En la zona euro, Lazard anticipa un nuevo retroceso de la confianza de los consumidores en abril, en gran parte por la crisis geopolítica y la fuerte dependencia europea de la energía importada. A juicio de Temple, una eventual resolución del conflicto permitiría primero estabilizar el sentimiento de los hogares y, posteriormente, favorecería una recuperación gradual a medida que los precios energéticos se normalicen y el poder adquisitivo se vaya recomponiendo.