Los transportistas exigen al Gobierno y a Bruselas ayudas urgentes por la subida del carburante

La CETM reclama a Gobierno y Bruselas ayudas directas urgentes ante el fuerte encarecimiento del carburante que amenaza al transporte y a los precios.

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Repostando combustible en un bidón. EUROPA PRESS

Repostando combustible en un bidón. EUROPA PRESS

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La Confederación Española de Transporte de Mercancías (CETM), principal organización empresarial del transporte de mercancías por carretera, ha reclamado al Gobierno y a la Comisión Europea la puesta en marcha inmediata de un paquete de ayudas directas que permita amortiguar el efecto del encarecimiento de los carburantes en toda Europa, un incremento ligado a la guerra de Estados Unidos e Israel en Oriente Medio.

En una nota, la CETM valora que Bruselas haya anunciado el inicio de consultas con los Estados miembros para diseñar un marco temporal específico de ayudas dirigido a los sectores más castigados por la crisis actual, si bien insiste en que dicho marco debe aprobarse “con la máxima urgencia”.

En este contexto, la patronal insta al Ejecutivo español a reforzar su presencia y liderazgo en el ámbito comunitario, favoreciendo el acuerdo entre los socios europeos y tejiendo alianzas que permitan una tramitación rápida de estas ayudas.

“Una acción diplomática decidida y proactiva contribuiría a situar esta cuestión en el centro de la agenda europea y a asegurar una respuesta acorde con la magnitud del impacto que está soportando el sector”, subraya la organización.

La CETM recuerda que, desde el inicio de la crisis vinculada a la guerra en Irán, las empresas del transporte soportan un aumento continuado y excepcional de sus costes operativos, especialmente en combustible, lo que ha derivado en pérdidas relevantes para el tejido empresarial del sector.

Esta situación, advierte, no solo pone en riesgo la viabilidad económica de muchas compañías, sino que también repercute en el conjunto de la población, al poder traducirse en desabastecimientos puntuales de productos esenciales y en un incremento de los precios.

Por último, la confederación reconoce de forma positiva las medidas ya puestas en marcha por el Gobierno para mitigar el impacto de la guerra, como los descuentos al combustible o la obligación de repercutir el aumento de los carburantes en las tarifas de los contratos, aunque insiste en que siguen siendo “insuficientes”.