Miraltabank ha decidido concentrar sus próximas inversiones en Europa en segmentos como redes, 'utilities', energías renovables, industria, materiales y recursos estratégicos, de acuerdo con su visión de mercado para el segundo trimestre de 2026.
La entidad sostiene que el contexto inversor ha cambiado "de forma estructural" y que la seguridad económica "ha pasado a condicionar cada vez más las decisiones de política industrial, energética, tecnológica y de asignación de capital" en un entorno marcado por el incremento de las tensiones geopolíticas y el repunte de la volatilidad.
"Estamos entrando en una fase de mercado en la que la seguridad económica, la soberanía energética, la deflactación, la reindustrialización y la reasignación global del capital pesan cada vez más en las decisiones de inversión", apuntó el director de inversiones y socio del banco, Ignacio Fuertes.
En coherencia con este análisis, Miraltabank destaca el apoyo regulatorio y fiscal a actividades como la defensa, la digitalización, la transición energética y las infraestructuras, así como los desajustes entre oferta y demanda en campos como la energía, los semiconductores o los minerales críticos.
Al mismo tiempo, la firma subraya el avance de la consolidación empresarial en sectores esenciales, donde compañías con posiciones dominantes muestran mayor capacidad para fijar precios y una protección superior frente a la fragmentación de las cadenas de suministro.
En relación con el conflicto en Oriente Próximo, Miraltabank considera que, una vez se reduzca la incertidumbre, "podrían volver a ganar protagonismo los activos de riesgo apoyados por unas condiciones financieras más estables y por el respaldo fiscal desplegado en distintas economías".
En el ámbito de la renta variable, el fondo Miralta Narval Europea cerró el primer trimestre del año con una rentabilidad del 3,81% en su clase A, que atribuye al comportamiento del enfoque global macroeconómico. Entre sus principales posiciones figuran Carrefour, Engie, Basf, ASML, Norsk Hydro o Figures Technologies, entre otras.
En renta fija, Miralta SICAV Sequoia registró una rentabilidad negativa del 0,49% en su clase A, lastrada por la "fuerte repreciación global de los tipos" vinculada a la presión sobre los tramos cortos y al "tono más 'hawkish' por parte de los bancos centrales". En este contexto, el vehículo incrementó las coberturas de duración y crédito, recuperó la exposición al dólar y mantuvo una cartera diversificada por sectores y zonas geográficas.
En este segmento, la gestora se inclinó por deuda soberana y de organismos supranacionales en países con abundantes recursos naturales, bonos ligados a la inflación —especialmente en el largo plazo italiano—, deuda convertible en empresas como Eni, cupones cero en Brasil y México y coberturas sobre crédito 'high yield'.
La casa también ha rebajado "de forma significativa" su exposición al sector bancario y asegurador europeo "ante la confluencia de diferenciales en mínimos históricos y el posible deterioro del crédito privado". A cierre de marzo, la TIR de la cartera se situaba en el 4,70%.