La ministra Portavoz del Gobierno, Elma Saiz, ha valorado que el episodio registrado este martes en el Congreso, cuando un diputado de Vox se encaró con una letrada de la Mesa y con la Presidencia hasta ser expulsado del hemiciclo, proyecta “imágenes que dañan la convivencia” y que “avergüenzan” a la ciudadanía, y ha reclamado al PP que lo condene, advirtiendo de que no cabe “ponerse de perfil”.
En los pasillos de la Cámara Baja, la ministra socialista ha reprobado la conducta del diputado José María Sánchez García, recalcando que “el respeto y la convivencia deben estar por encima de todo” y que, con escenas como esta, Vox evidencia “el poco respeto que tienen a las instituciones”.
Saiz también ha interpelado directamente al PP, inmerso estos días en negociaciones autonómicas con la formación de Abascal, y ha pedido a los de Feijóo que estén a la altura de las circunstancias: “¿Dónde está el Partido Popular? Que haga una oposición a la altura de lo que necesita este país”.
Críticas del Gobierno al papel del PP
A su entender, “el PP siempre se pone de perfil” y “no es momento” de mantener esa actitud. “No es momento de abstenerse y de ponerse de perfil”, ha insistido, aludiendo como ejemplo al último decreto ley de ayudas por la guerra de Irán.
En la misma línea, el ministro de Política Territorial, Ángel Víctor Torres, ha calificado el incidente de “una absoluta anomalía” y lo ha comparado con el asalto al Congreso del 23 de febrero de 1981, cuando el teniente coronel Antonio Tejero irrumpió en la tribuna de la Presidencia. “Lo que ayer (por el martes) ocurrió es lo mismo: un representante público, que está aquí porque fue votado en las urnas, sube al estrado a increpar a la máxima autoridad del Congreso de los Diputados --ha explicado--. Es inaceptable. Fascismo puro”.
Torres considera que José María Sánchez García debería ser expulsado de Vox y ha descrito a este partido como “reminiscente también de la dictadura, del fascismo, de Franco y de posiciones absolutamente totalitarias”. Además, ha recordado al PP que ha tenido presidentes en el Congreso y le ha reclamado un pronunciamiento firme, subrayando que “El Partido Popular no puede quedarse al margen de esto, tiene que manifestarse con contundencia”.
Acusaciones de “violencia institucional” y reacción del PP
La ministra de Sanidad, Mónica García, de Sumar, ha denunciado lo que define como “violencia institucional de los ultras” en España, que, a su juicio, cuenta con la cobertura del PP al no condenarla. “Bueno, lo normal en el país en el que vivimos, en el que los ultras ejercen de ultras y los que apoyan a los ultras les siguen apoyando” --ha comentado--. “Claramente van de la mano”.
Por su parte, la ministra de Ciencia, Diana Morant, ha tildado de “inédito” lo sucedido en el Pleno del martes y ha descrito la conducta de Sánchez García como una “actitud violenta”. Aun así, ha recalcado que “su nerviosismo, su falta absoluta de saber estar, no lo puede pagar la ciudadanía, no lo puede pagar la Cámara”.
Desde el PP han rehusado entrar a valorar en profundidad lo ocurrido en el hemiciclo, pese a la insistencia de los periodistas. Solo el vicesecretario de Coordinación Autonómica y Local, Elías Bendodo, ha admitido ante los medios que no fue un comportamiento “muy adecuado”.
Fuentes de la dirección popular han reiterado que “No vamos a valorar las performances que hagan otros grupos”, si bien han reconocido que el episodio fue “gravísimo” y han remarcado que no es una actuación propia de un diputado del Grupo Popular. En la sede de ‘Génova’ han añadido que su prioridad comunicativa no pasa por comentar una “performance” ajena y han considerado “más grave” que el ministro de Justicia, Presidencia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, esté “atacando a los jueces” y dispuesto a “seguir haciéndolo”, según las mismas fuentes.