La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) insiste en que cualquier recargo añadido a los billetes de avión por el aumento del coste del combustible derivado de la guerra en Oriente Próximo debe cumplir escrupulosamente la normativa de defensa de los consumidores, garantizando “la transparencia, la información previa y la posibilidad real de comparar precios entre compañías”.
Respecto al caso específico de Volotea, sobre la que la OCU está recibiendo numerosas consultas tras anunciar suplementos de hasta 14 euros por este concepto, la organización considera que, al menos para los billetes contratados a partir del 16 de marzo, se están respetando los criterios de información previa y transparencia exigidos.
OCU subraya además que la legislación en materia de consumo recoge el principio de “precio final”, por el que el importe total que el cliente tendrá que abonar debe aparecer de forma clara y desglosada antes de completar la compra, incorporando todos los cargos previsibles.
De este modo, si el pasajero solo ve un precio base y no puede conocer con precisión el coste definitivo del viaje, “se dificulta la comparación efectiva entre ofertas y se limita su capacidad de elección informada”.
En consecuencia, la organización recuerda que, si en las condiciones de contratación se contempla un posible recargo pero sin concretar su cuantía, su cobro deberá ir acompañado de una notificación previa con un mínimo de siete días de antelación, requisito que, según OCU, Volotea estaría respetando.
En caso de que esa comunicación no se efectúe dentro del plazo fijado, el pasajero puede desistir del contrato y reclamar el reembolso total del importe abonado sin asumir penalización alguna.
OCU puntualiza igualmente que los derechos de los usuarios cambian cuando el billete de avión se integra en un viaje combinado, es decir, cuando se adquiere junto con otros servicios como el alojamiento o traslados adicionales. En estas situaciones, la empresa organizadora puede revisar al alza el precio por un incremento del combustible si avisa con un mínimo de 20 días naturales antes del inicio del viaje. No obstante, si el aumento supera el 8% del importe global del paquete, el viajero tendrá la opción de resolver el contrato sin coste adicional.