Paradores de Turismo ha lanzado la primera campaña de 2026 para el envío de tapones de corcho con el fin de seguir apoyando el proyecto “Corazón de Corcho”. Se trata de una iniciativa desarrollada junto a la Asociación Vertidos Cero y en la que participa también la diseñadora española Ágatha Ruiz de la Prada, responsable de la imagen gráfica del proyecto.
Este programa de investigación se centra en recuperar y dar un nuevo uso a los tapones de corcho que hasta ahora se consideraban un residuo “huérfano”, sin un canal específico dentro de los sistemas de reciclaje, con la finalidad de impedir que terminen depositados en vertederos.
La cadena hotelera se sumó a esta propuesta sostenible en 2024 y, desde entonces, ha logrado aumentar de forma notable la cantidad de corchos remitidos para su revalorización, impulsada por la implicación y la sensibilización de los equipos de sala y cocina de sus establecimientos.
Durante el primer año de colaboración se enviaron 483 kilos de corcho y, en 2025, la cantidad rebasó los 680 kilos recuperados. Estos resultados refuerzan el compromiso de Paradores con la economía circular, uno de los pilares estratégicos incluidos en su Plan de Sostenibilidad 2025-2028.
En cada Parador, la recogida de los corchos se organiza desde el propio establecimiento: el personal de sala y de cocina lleva a cabo una selección minuciosa de los tapones a lo largo de todo el año. De este modo, al comienzo de cada campaña de envío se dispone de un volumen relevante y con las condiciones adecuadas para su posterior recuperación y transformación en nuevos usos.
Tras su acopio en los hoteles, el material se remite a Vertidos Cero, entidad encargada de analizar las posibilidades de revalorización y de estudiar su conversión en diferentes aplicaciones, contribuyendo a disminuir el impacto ambiental y a optimizar el aprovechamiento de este recurso.
El objetivo del proyecto es reposicionar el corcho como un recurso natural con amplias opciones de reciclaje, de forma que pueda reincorporarse a distintos sectores industriales y obtener así una segunda vida. En España se consumen cada año más de mil millones de tapones de corcho y la mayor parte de ellos termina todavía en vertederos.