Red Eléctrica de España (REE) ha trasladado al Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y a la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) un nuevo conjunto de actuaciones para reforzar la seguridad del sistema eléctrico después del apagón del 28 de abril de 2025, tal y como explicó la presidenta de Redeia, Beatriz Corredor, durante la Junta General de Accionistas de la compañía.
Este nuevo bloque de análisis y propuestas incorpora requisitos mínimos de monitorización imprescindibles para el estudio de incidentes, así como un procedimiento que determine cómo debe remitirse al operador del sistema la información requerida para investigar esos sucesos.
Además, el paquete incluye una revisión de la normativa que regula los servicios de ajuste y la programación de las restricciones técnicas, con el fin de adaptarlas a las nuevas condiciones de funcionamiento del sistema eléctrico. También contempla un procedimiento para reforzar la coordinación entre el desarrollo de la red de transporte y las redes de distribución.
Estas iniciativas se añaden a las ya sometidas a consulta pública por Red Eléctrica a finales de abril, relativas a varios procedimientos de operación sobre la instalación y configuración de sistemas para el amortiguamiento de oscilaciones, el establecimiento de respuesta a la velocidad de variación de la tensión y el establecimiento de requisitos de inyección de potencia a la red para las instalaciones de producción incluyendo los relativos a la estabilidad.
Con todo este conjunto de medidas, Red Eléctrica busca dotar al sistema eléctrico de nuevas herramientas en ámbitos que se revelaron decisivos en el “cero eléctrico” de hace poco más de un año, como el control de tensiones, la gestión de oscilaciones adversas, la desconexión de instalaciones, las sobretensiones en redes de evacuación o las variaciones de tensión.
En la junta, tanto Corredor como el consejero delegado de Redeia, Roberto García-Merino, destacaron los nuevos mandatos y funciones asignados a Red Eléctrica tras el apagón, y que ya se están desplegando, con el objetivo de dotar de “nuevas capacidades y fortalezas a un sistema cada vez más complejo en su gestión”.
Entre estas novedades, subrayaron el nuevo procedimiento de operación (P.O. 7.4) para el control de tensión dinámica, que incorpora a la generación renovable en la prestación de este servicio y que, a 30 de abril, acumula 14,5 gigavatios (GW) habilitados, de los que seis GW corresponden a fuentes renovables.
Plan inversor récord para cumplir la planificación eléctrica
Por otro lado, el consejero delegado de Redeia, Roberto García Merino, resaltó el nuevo plan estratégico del grupo hasta 2029, que prevé inversiones de hasta 6.500 millones de euros en los próximos cuatro años. De esa cifra, el 93%, más de 6.000 millones de euros, se destinará a Red Eléctrica, pieza clave para hacer realidad la próxima planificación eléctrica.
Según García-Merino, este ciclo inversor “histórico” permitirá que, en 2031, toda la planificación, “con una inversión inicialmente prevista de 13.100 millones de euros, esté ya en servicio o en fase ejecución, estimándose un volumen de puestas en servicio de 11.100 y 2.000 millones de euros en ejecución en 2031, en un entorno de mejoras del marco normativo de las tramitaciones”.
El directivo reiteró además el compromiso firme con la creación de valor para los accionistas y puso el foco en una política de dividendo creciente y sostenible, con una trayectoria definida para alcanzar los 0,87 euros por acción en 2029, apoyada en un incremento anual del 2% durante todo el periodo.