El Ejecutivo ruso ha dejado claro que no contempla abandonar la OPEP+, la alianza que reúne a los países de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) junto a otros grandes productores externos al cártel, pese al anuncio de Emiratos Árabes Unidos (EAU) de que dejará de formar parte de ambas estructuras.
Preguntado este miércoles por los periodistas sobre si Moscú se plantea seguir los pasos de EAU tras comunicar su retirada a partir del próximo 1 de mayo, el portavoz del Kremlin, Dmitry Peskov, respondió de forma tajante: “No”, según informan las agencias rusas.
La OPEP se constituyó en 1960 con cinco miembros fundadores Arabia Saudí, Irak, Irán, Kuwait y Venezuela, y ha ido ampliando su base hasta reunir en torno a una docena de socios en la actualidad, sin contar la inminente salida de EAU. Desde 2016, el cártel opera bajo el formato OPEP+ junto con otros productores como Rusia, México, Kazajistán, Azerbaiyán, Omán, Malasia, Baréin, Brunéi, Sudán, Sudán del Sur o Brasil.
Las autoridades emiratíes comunicaron ayer su intención de abandonar tanto la OPEP como la OPEP+ con vigencia desde el 1 de mayo, alegando que buscan orientar su estrategia hacia políticas comerciales que se ajusten a los “fundamentos del mercado en el largo plazo”.
“Agradecemos a la OPEP y a sus países miembros por décadas de cooperación constructiva. Seguimos comprometidos con la seguridad energética, proporcionando un suministro confiable, responsable y de menor carbono mientras apoyamos mercados globales estables”, señaló el ministro de Energía de EAU, Suhail al-Mazroui, al explicar la decisión.
Emiratos Árabes Unidos se incorporó a la OPEP en 1967 a través del emirato de Abu Dabi y mantuvo su pertenencia al cártel tras la creación de la federación emiratí en 1971.