Silicius Real Estate, socimi centrada en la gestión a largo plazo de activos inmobiliarios con rentas estables, reforzó su capacidad de generación de caja en el primer trimestre al alcanzar unos fondos generados por las operaciones (FFO) de 2,8 millones de euros, lo que supone un incremento del 39% frente al mismo periodo de 2025. El resultado neto ascendió a 3,2 millones de euros, un 10,9% más.
Según detalla la compañía en un comunicado, esta evolución positiva está vinculada al efecto de la nueva estructura financiera y a la bajada del coste de la deuda tras la refinanciación cerrada en 2025.
Para la empresa, la mejora simultánea del FFO y del beneficio neto pone de manifiesto la capacidad de la socimi, cotizada en BME Growth, para transformar el crecimiento operativo comparable en generación de caja.
El Ebitda contable se situó en 4,2 millones de euros, una cifra que recoge el impacto de la reducción del perímetro de la cartera como consecuencia de las desinversiones realizadas durante el ejercicio anterior.
Entre enero y marzo, la socimi del grupo Mazabi obtuvo unas rentas brutas de 7,1 millones de euros y unas rentas netas de 6,0 millones. En un entorno marcado por la rotación de activos llevada a cabo en 2025, la compañía ha incrementado sus rentas brutas comparables un 5,6% respecto al primer trimestre del año pasado, por encima de la inflación de diciembre de 2025, que se situó en el 2,9%.
De acuerdo con la firma, esta trayectoria pone de relieve la solidez de la cartera y su capacidad para seguir generando ingresos recurrentes, apoyada en las nuevas comercializaciones, la actualización de rentas y los escalados previstos en los contratos.
El crecimiento comparable ha sido positivo en las principales categorías de activos. Por segmentos, las rentas avanzaron un 13,1% en oficinas, un 5,9% en centros comerciales, un 5,9% en retail, un 3,3% en hoteles y un 2,9% en logístico. “Esta evolución confirma el buen comportamiento operativo del porfolio y el impacto de la gestión activa de la cartera”, destaca la firma.
Durante el trimestre, Silicius formalizó 33 nuevos contratos de alquiler sobre una superficie superior a 2.700 m2, con especial dinamismo en los segmentos de centros comerciales y oficinas, especialmente en el activo de Rivas.
Este avance permitió elevar la ocupación de la cartera en explotación hasta el 89,1%, lo que supone un incremento de 1,4 puntos porcentuales frente al cierre de 2025. La duración media de los contratos de arrendamiento, ponderada por rentas, se mantuvo en 4,2 años.
Para Juan Díaz de Bustamante, director general de Silicius, “los resultados del primer trimestre confirman la solidez del modelo tras las decisiones adoptadas en 2025. Hemos iniciado el ejercicio con una cartera más focalizada y eficiente, que sigue creciendo en términos comparables pese al efecto de las desinversiones realizadas el pasado año. La mejora del FFO y del resultado neto refleja, además, el impacto positivo de la nueva estructura financiera y nuestra capacidad para convertir el crecimiento operativo en generación de caja”, ha indicado.
“Todo ello refuerza nuestra hoja de ruta: gestión activa de la cartera, disciplina financiera y creación de valor recurrente para nuestros accionistas”, ha agregado el directivo.
Esta evolución llega tras la rotación de activos acometida en 2025, que incluyó la venta del Hotel Barceló Nura, en Menorca; los inmuebles residenciales de Los Madrazo 6-10 y Plaza Mayor 6, en Madrid; y el 90% de la participación en Mazabi General Dávila, un activo de oficinas en Santander.
Estas transacciones redujeron el tamaño de la cartera, de modo que el crecimiento comparable permite evaluar con mayor precisión el desempeño operativo de los activos que continúan en el porfolio.
Deuda neta y perfil financiero
Al cierre del primer trimestre, Silicius presentaba una deuda financiera neta de 158,9 millones de euros y una ratio de endeudamiento LTV del 33,2%. El coste medio de la deuda se sitúa en el 4,72%, con un vencimiento medio de 7,8 años y el 97,3% del endeudamiento referenciado a tipo fijo.
Esta configuración financiera permite a la compañía mantener un perfil estable y una mayor visibilidad sobre su capacidad de generación de caja, en coherencia con su estrategia de gestión activa de activos, disciplina en el apalancamiento y creación de valor recurrente para los accionistas.