Familia Torres ha logrado la certificación B Corp tras superar con holgura los requisitos exigidos, al alcanzar 121,3 puntos frente al mínimo necesario de 80. Este reconocimiento acredita que todas sus bodegas se ajustan a exigentes estándares de desempeño social y medioambiental, así como de transparencia y responsabilidad legal.
Según explica la compañía en un comunicado difundido este lunes, la obtención de este sello avala el trabajo realizado en los últimos años para alinear el negocio con criterios de impacto positivo y gestión responsable en toda la organización.
Su directora de Innovación y Sostenibilidad, Mireia Torres, ha afirmado que la certificación les ayuda a integrar la sostenibilidad social, medioambiental y financiera en las decisiones, informa la compañía este lunes en un comunicado.
El también miembro de la familia fundadora Miguel Torres ha valorado que el reconocimiento “formaliza y visibiliza” el trabajo con respeto a la tierra y al entorno desde siempre.
La empresa subraya que este sello internacional pone en valor el impacto positivo de su modelo de negocio, basado en la viticultura regenerativa y ecológica y en la elaboración de vinos orgánicos. De este modo, su estrategia no se limita a minimizar los posibles efectos negativos de la actividad, sino que persigue regenerar ecosistemas, fortalecer las comunidades locales y preservar los recursos naturales.
Además, la certificación refleja una puntuación especialmente alta en la manera de organizar el trabajo, al reconocer un modelo de actuación responsable, sustentado en políticas y prácticas operativas que “mejoran” el impacto en la gobernanza, las personas, el medio ambiente, el entorno y la cadena de valor.