Tempos alerta de un punto de no retorno en el gas europeo si Ormuz sigue cerrado en junio

Tempos Energía advierte de un posible punto de no retorno en las reservas de gas europeas si Ormuz sigue cerrado y detalla el impacto en luz, gas y Brent.

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Imagen de una plataforma de gas y petróleo. Antonio Sempere - Europa Press

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La consultora energética Tempos Energía ha avisado este miércoles del peligro de que los almacenamientos de gas en Europa entren en “un punto de no retorno” si el estrecho de Ormuz continúa sin reabrirse durante el próximo mes de junio.

En estos momentos, los depósitos se encuentran llenos al 34,30 por ciento de su capacidad, un nivel todavía muy por debajo del objetivo mínimo del 80 por ciento fijado para el 1 de noviembre, meta diseñada para asegurar el suministro de cara al invierno.

Según ha detallado el director general de Tempos Energía, Antonio Aceituno, “para llegar a la fecha en la que se encienden los termostatos con el objetivo cumplido, Europa necesita inyectar 45,70 puntos en menos de cinco meses”, lo que implica introducir cada mes 130 cargamentos de gas natural licuado, es decir, diez más al mes que en 2024.

“Desde el inicio de la guerra, únicamente dos metaneros han cruzado el estrecho, representado menos del tres por ciento diario, por lo que esos cargamentos sencillamente no existen”, ha recalcado Aceituno, subrayando la falta de buques disponibles para cubrir esa demanda adicional.

Con Ormuz bloqueado, junio se convertiría en “el primer umbral de ruptura de la factura”, de modo que el mercado del gas se movería entre 52 y 62 euros por megavatio hora y el 'pool' eléctrico lo haría en una franja de entre 88 y 105 euros, lo que supondría un encarecimiento aproximado del 45 por ciento frente al mismo periodo del año anterior.

Para el máximo responsable de Tempos Energía, la crisis “sería evidente” en julio si los metaneros no recuperan el tráfico habitual; en ese contexto, la referencia del mercado del gas podría situarse entre 58 y 72 euros el megavatio hora (MWh) y el 'pool' eléctrico oscilaría entre 105 y 130 euros el MWh, es decir, entre un 50 y un 86 por ciento más que en julio del ejercicio previo.

Perspectivas para el verano y el próximo invierno

La evolución de la factura eléctrica podría moderarse si se consolida la paz entre Estados Unidos e Irán, aunque, al margen de la firma definitiva del acuerdo, el verano de 2026 “seguirá siendo más caro que cualquier junio anterior a 2021”, ha señalado Aceituno.

Para junio, las previsiones de Tempos Energía sitúan el TTF entre 38 y 46 euros el MWh y el 'pool' eléctrico en una horquilla de 72 a 88 euros, de forma que este mes “confirmaría cierto alivio, si bien no llegaría a la normalidad y hablaríamos de la factura de un verano de postguerra”.

El director general de la consultora ha añadido que, pese a esa relajación de precios, “Europa llegaría al invierno con menos margen que en los últimos cinco años”.

“Los primeros metaneros cargados saldrían del Golfo en la segunda quincena de junio y llegarían a Europa a finales de julio por ruta alternativa”. “Los almacenamientos europeos recuperarían la inyección, alcanzando entre 70 y 75 por ciento de la capacidad antes de arrancar la temporada de calefacción, por encima del umbral crítico, pero con menos margen que en los últimos cinco años”, ha explicado.

Mercado de futuros, escasez y falta de incentivo para almacenar

Tempos Energía apunta que el mercado de futuros se mantiene en niveles elevados porque el gas ha protagonizado “uno de los movimientos más violentos desde el inicio de la guerra”. La firma recuerda que “este mercado no se mueve por fundamentos físicos, sino por titulares diplomáticos” y que, además, “el colchón ha desaparecido”. “La energía que salió del Golfo Pérsico antes del cierre de Ormuz ya ha llegado a destino. Ahora el impacto son las diez semanas de bloqueo sobre el sistema de suministro”, han indicado.

A la escasez de suministro y a la menor inyección en almacenamientos se suma “la presión inmediata sobre el mercado europeo”, siempre que Estados Unidos y China dejen a un lado su “labor de amortiguación”. En el caso de Estados Unidos —que está actuando como sustituto de Qatar en las exportaciones— y de China, ese efecto se produciría liberando cargamentos a otros destinos al recortar sus compras. Para Aceituno “la trampa de la escasez” de gas se refleja en la curva de TTF 'backwardation'.

En este contexto, los contratos de verano se pagan por encima de los de invierno, justo al revés de lo habitual, lo que genera un entorno que “no incentiva el almacenamiento en verano”, ya que se llega al periodo frío con los depósitos más vacíos y unos precios futuros elevados.

El Brent, entre la tensión en Ormuz y la debilidad de China

El barril de Brent ha cerrado la primera mitad de mayo en 101,82 dólares. El mercado del crudo se ve condicionado por dos fuerzas contrapuestas: por un lado, el estrecho de Ormuz, con las reservas globales en mínimos de los últimos ocho años; por otro, el recorte del 25 por ciento en las importaciones de China y sus refinerías operando al mínimo.

Desde Tempos Energía han señalado que “el Brent está paralizado en la banda de los 100 dólares, ya que este es el precio de no saber lo que ocurrirá el día de mañana en el estrecho más vigilado del planeta”. El escenario central que maneja la consultora para los próximos meses sitúa el barril en un rango de entre 90 y 110 dólares, un “territorio” que Aceituno considera “excepcional”, dado que entre 2023 y 2025 el Brent no cerró ninguna sesión por encima de los 100 dólares. En cambio, un escenario claramente alcista llevaría el precio del Brent a un intervalo de entre 115 y 150 dólares por barril.