El Gobierno australiano ha comunicado que se unirá a una operación militar “estrictamente defensiva” dirigida por Francia y Reino Unido con el objetivo de salvaguardar la libertad de navegación en el estrecho de Ormuz. Esta decisión llega tras las restricciones impuestas por Irán a raíz de la ofensiva de Estados Unidos e Israel y el posterior bloqueo estadounidense a puertos iraníes a través de este paso estratégico.
El ministro de Defensa de Australia, Richard Marles, subrayó en una reunión impulsada por París y Londres que “Australia está dispuesta a apoyar una misión militar multinacional independiente y estrictamente defensiva, liderada por Reino Unido y Francia, una vez que se establezca”.
Marles detalló que Canberra prevé desplegar un avión de vigilancia Wedgetail E-7A “para este esfuerzo defensivo”, un dispositivo que ya opera en Oriente Próximo en apoyo a Emiratos Árabes Unidos (EAU) frente a los ataques iraníes en el contexto de la respuesta de Teherán a la ofensiva lanzada el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra el país asiático.
“Si bien esta plataforma ya trabaja en la región, facilitarla supondrá una valiosa contribución a la misión multinacional y a los esfuerzos para garantizar la seguridad de la navegación en el estrecho de Ormuz”, indicó el titular de Defensa, de acuerdo con un comunicado difundido por su departamento.
En la misma línea, remarcó que la operación “está diseñada para complementar las interacciones diplomáticas en marcha y los esfuerzos para rebajar las tensiones, demostrando un compromiso tangible con la seguridad del comercio internacional”.
“Queremos que este conflicto termine, que el estrecho de Ormuz se abra y que se restablezca la libertad de navegación”, añadió. “Cuanto más se prolongue este conflicto, mayor será su impacto en Australia. Nuestro Gobierno está haciendo todo lo posible para proteger a los australianos de estas consecuencias”, concluyó.
Por otro lado, el ministro de Defensa de Reino Unido, John Haley, comunicó durante el encuentro —en el que participaron representantes de más de 40 países integrados en la Misión Militar Multinacional— que Londres reforzará el dispositivo con drones, aviones de combate, el destructor HMS Dragon y equipos de guerra de minas.
“Reino Unido está jugando un papel fundamental en la seguridad del estrecho de Ormuz, y hoy lo demostramos con nuevos equipos de vanguardia para proteger nuestros intereses y garantizar la seguridad del estrecho”, afirmó Haley, quien destacó que estos medios “constituyen un compromiso firme y claro” por parte del Ejecutivo británico.
“Un compromiso para fortalecer la confianza del transporte marítimo comercial y reducir el impacto del conflicto en la población. Junto con nuestros aliados, esta misión multinacional será defensiva, independiente y creíble”, remachó, según una nota difundida por el Ministerio de Defensa del Reino Unido tras la reunión, copresidida con Francia.