La votación definitiva será el domingo 7 de junio. Por eso, todavía no hay resultados de segunda vuelta: lo que se conoce hasta ahora son encuestas de intención de voto y simulacros de votación elaborados por distintas empresas demoscópicas.
La última fotografía electoral muestra una carrera ajustada. Ipsos sitúa a Fujimori con el 51,4% de los votos válidos frente al 48,6% de Sánchez, una diferencia de 2,8 puntos. Datum Internacional amplía algo la ventaja y coloca a la candidata de Fuerza Popular con el 52,9% frente al 47,1% del candidato de Juntos por el Perú.
Fujimori llega por delante, pero con una ventaja estrecha
Keiko Fujimori aparece en cabeza en los dos últimos simulacros conocidos antes de la segunda vuelta. La candidata de Fuerza Popular conserva una ventaja sobre Roberto Sánchez, aunque la distancia varía según la encuestadora.
En el simulacro de Ipsos, Fujimori obtiene el 51,4% de votos válidos, mientras que Sánchez alcanza el 48,6%. La diferencia es de 2,8 puntos, un margen ajustado que mantiene abierta la elección.
En el simulacro de Datum, Fujimori alcanza el 52,9% de votos válidos y Sánchez el 47,1%, lo que eleva la distancia a 5,8 puntos. Aunque ambas mediciones apuntan a una ventaja de Fujimori, también muestran que la contienda sigue viva.
Encuestas y simulacros: qué diferencia hay
En Perú se publican dos tipos de mediciones que conviene no confundir. La intención de voto pregunta directamente por la preferencia electoral de los ciudadanos. El simulacro de votación intenta reproducir el acto de votar con una cédula similar a la oficial y luego calcula el resultado sobre votos válidos.
Por eso, los porcentajes pueden variar. En intención de voto, Ipsos sitúa a Fujimori en el 38% y a Sánchez en el 35%. Datum coloca a Fujimori en el 39,8% y a Sánchez en el 35,9%.
La diferencia entre esos datos y los votos válidos se explica por el peso de los indecisos, blancos, nulos y posibles abstencionistas. Ese bloque puede ser decisivo en la segunda vuelta.
Una elección partida entre Lima, el norte, el sur y el voto rural
Los estudios muestran un país dividido territorialmente. Fujimori concentra buena parte de su ventaja en Lima y en el norte, mientras que Sánchez tiene mejores datos en el sur, el oriente y el voto rural.
Según Ipsos, Fujimori lidera en Lima, mientras que Sánchez obtiene una ventaja clara en el ámbito rural. Datum también recoge una fuerte ventaja de la candidata de Fuerza Popular en Lima y el norte, frente a mejores resultados de Sánchez en el sur y el oriente.
Ese reparto territorial será una de las claves del 7 de junio. La elección puede depender de la participación en zonas rurales, del comportamiento de Lima y del peso de los votos blancos o nulos.
El debate presidencial puede ser decisivo
Los últimos simulacros llegan antes del debate presidencial entre Keiko Fujimori y Roberto Sánchez. Con una diferencia tan ajustada en algunas mediciones, el desempeño de ambos candidatos puede tener un efecto relevante sobre los votantes indecisos.
Fujimori afronta su cuarta candidatura presidencial con una base consolidada, pero también con un fuerte rechazo en parte del electorado. Sánchez, por su parte, llega como candidato de izquierda y con apoyo en sectores rurales y del sur, además de una conexión política con el espacio que representó Pedro Castillo.
En una segunda vuelta tan polarizada, el debate no solo servirá para contrastar programas. También puede influir en la percepción de solvencia, estabilidad y capacidad de gobierno.
No son resultados: la segunda vuelta será el 7 de junio
La clave informativa es esta: Perú aún no tiene resultados de segunda vuelta. Las cifras publicadas este domingo son encuestas y simulacros de votación, no votos escrutados.
La segunda vuelta presidencial se celebrará el domingo 7 de junio. Ese día, los ciudadanos peruanos elegirán entre Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, y Roberto Sánchez, de Juntos por el Perú.
La primera vuelta dejó a Fujimori en primer lugar con el 17,18% de los votos y a Sánchez en segundo lugar con el 12,03%, por delante de Rafael López Aliaga, según el conteo oficial al 100% de la ONPE.
Qué está en juego en Perú
La elección peruana llega en un contexto de fuerte desconfianza institucional, polarización política y cansancio ciudadano tras años de crisis presidencial y enfrentamientos entre Ejecutivo y Congreso.
El próximo presidente tendrá que gobernar con un Parlamento fragmentado y con el regreso del Senado, en un sistema político marcado por la inestabilidad. Perú ha vivido una sucesión de presidentes, destituciones, investigaciones y gobiernos débiles en la última década.
Por eso, la segunda vuelta no solo decidirá quién ocupa la Presidencia. También definirá el margen real de gobernabilidad de un país que llega a las urnas dividido entre el fujimorismo, el antifujimorismo, la izquierda rural y un amplio bloque de votantes desencantados.
La última foto antes del silencio electoral
Los últimos datos dejan una fotografía clara: Fujimori llega por delante, pero Sánchez mantiene opciones si logra movilizar su voto territorial y atraer a parte de los indecisos.
Ipsos dibuja una elección prácticamente al límite, con menos de tres puntos de diferencia en votos válidos. Datum ofrece una ventaja algo mayor para Fujimori, aunque tampoco suficiente para dar la contienda por cerrada.
A una semana de la segunda vuelta, Perú entra en la recta final con una carrera abierta, un debate decisivo y una pregunta central: si la ventaja de Fujimori resistirá hasta el domingo 7 de junio o si Sánchez logrará activar el voto rural y antifujimorista en el último tramo.