El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha anunciado este domingo que no reconoce el preconteo de las elecciones presidenciales, que da como vencedor en primera vuelta al candidato ultraderechista Abelardo de la Espriella frente al aspirante de izquierdas Iván Cepeda, al que él respalda políticamente.
“Como presidente no acepto los resultados del preconteo de la firma privada de los hermanos Bautista (dueños de la compañía Thomas Greg & Sons, involucrada en el proceso) porque, debiendo estar quietos los algoritmos del software de conteo y escrutinios, en la última semana fueron variados en tres oportunidades y agregaron 800.000 cédulas más de personas que no están en el censo oficial presentado”, ha señalado el inquilino de la Casa de Nariño en un mensaje en redes.
Defendiendo así que “el conteo transmitido no tiene fuerza vinculante” y que “sus datos no son norma pública”, Petro ha señalado que “hay dos censos en este momento”, el “oficial” y “el del software de los hermanos Bautista que tiene 800.000 personas adicionales”.
A continuación, el mandatario ha añadido que “las mesas ya impugnadas demuestran que centenares de miles de votos fueron agregados sin existencia de sufragantes”, por lo que ha recalcado que “los resultados vinculantes” que “atenderá y aceptará” serán “los de las comisiones escrutadoras dirigidas por los jueces de la República”.
No es la primera ocasión en la que Petro cuestiona el proceso electoral aludiendo a los hermanos Gutiérrez, propietarios de Thomas Greg & Sons, una de las nueve firmas que integran la Unión Temporal Integración Logística Electoral, consorcio que presta apoyo a la organización de comicios desde 2007 y que obtuvo el contrato para la logística y el soporte tecnológico de las presidenciales de 2026.
Esta compañía ya estuvo en el centro de una de las mayores controversias del actual mandato, marcado por continuos relevos en el Ministerio de Exteriores a raíz de la licitación para la expedición de pasaportes. En 2024, el entonces ministro Álvaro Leyva fue suspendido después de que la Fiscalía General concluyera que se habría excedido en sus funciones al negarse en dos ocasiones a adjudicar el contrato a Thomas Greg & Sons pese a que, según el órgano investigador, cumplía con los requisitos.
Durante la suspensión de Leyva, el ministerio quedó en manos de Luis Gilberto Murillo, hasta que en enero de 2025 fue reemplazado por Laura Sarabia tras una crisis diplomática con Estados Unidos. Poco después, Sarabia comunicó la prórroga del acuerdo con Thomas Greg & Sons para ampliar casi un año más el contrato de pasaportes, pero la Presidencia la desautorizó públicamente y decidió encargar la producción de los documentos a Portugal.
En este contexto, Sarabia presentó su renuncia menos de seis meses después de asumir la cartera, siendo sustituida por Rosa Villavicencio, actual titular de Exteriores.
CEPEDA DENUNCIA UN PRESUNTO “DESFASE ELECTORAL”
Por su parte, Cepeda ha respaldado la postura de Petro al denunciar un posible “desfase electoral” que ha pedido “verificar” y “aclarar”, mencionando la existencia de “885.000 personas o cédulas”.
Seguidamente, el candidato del Pacto Histórico ha apuntado que “existe información e indicios sobre un número indeterminado de mesas” en las que se habrían registrado “votaciones atípicas”.
“Estamos verificando con nuestro mecanismo de seguridad y observación electoral de cuántas se trata exactamente (esas mesas) en las cuales se han presentado, según los primeros informes, votaciones atípicas”, ha indicado, advirtiendo que solo se pronunciará sobre los resultados finales “cuando las condiciones escrutadoras dejen totalmente aclarado este asunto”.
Las manifestaciones de Petro han generado reacciones críticas, entre ellas la del expresidente Iván Duque, quien ha afirmado que “Petro quiere desconocer la democracia y a la organización electoral”, al tiempo que ha instado a las instituciones a “pronunciarse de inmediato” y a la comunidad internacional a “estar alerta ante esta amenaza”.
“No podemos permitir este atentado contra la voluntad de las mayorías; por lo tanto, se requiere la unidad de todos los demócratas de Colombia para rechazar este intento de usurpar el triunfo del pueblo”, ha subrayado.
También se ha pronunciado Alejandro Gaviria, exministro de Educación de Petro, que considera que el jefe del Ejecutivo colombiano “no es un demócrata” y, citando el mensaje en X del mandatario, ha defendido que “un demócrata se reconoce por su disponibilidad a perder: a aceptar las reglas de juego y conceder con grandeza”.