España no logra a la primera que la UE rompa su relación con Israel: “No hay apoyo en la sala”

La iniciativa impulsada por Albares para suspender el acuerdo de asociación entre la Unión Europea e Israel se estrella con la falta de consenso entre los principales Estados miembros, que rechazan activar la cláusula de ruptura pese al aumento de la tensión en Oriente Medio y a las apelaciones de Madrid a la defensa de los derechos humanos

5 minutos

European Council

European Council

Comenta

Publicado

Última actualización

5 minutos

Más leídas

España se ha topado en la sala del Consejo de Asuntos Exteriores con el rechazo de “los peces gordos” a su propuesta de romper el acuerdo de asociación con Israel. Un movimiento del ministro del ramo, José Manuel Albares, que buscaba poner el foco en la vulneración de los Derechos Humanos en la región del Líbano, más allá de conseguir sacar adelante una propuesta que nacía prácticamente fallida este martes.

Más concretamente, capitales como Berlín y Roma han descartado que se den las condiciones para que la Unión Europea haga uso del artículo dos del tratado que ordena la relación entre el bloque comunitario y el país de Benjamín Netanyahu. Una cláusula negociada en tiempos del comisario Manuel Marín y a la que el Gobierno español se acogía alegando la escalada de tensión en Oriente Medio. En cambio, Estados como Bélgica sí que han mostrado su predisposición a estudiar la congelación de la parte comercial de la relación bilateral.

La Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas. Wiktor Dabkowski / Zuma Press / ContactoPhoto
La Alta Representante de la UE para Política Exterior, Kaja Kallas. Wiktor Dabkowski / Zuma Press / ContactoPhoto -

Tensión diplomática con Israel

Este juego diplomático impulsado por La Moncloa ha vuelto a elevar la tensión con Tel Aviv. Una situación que llega hasta el punto de que, en declaraciones en exclusiva a Demócrata, la embajadora de Israel en España, Dana Erlich, afirma que el Gobierno de Pedro Sánchez “adopta una posición extrema, sesgada y parcial de la realidad que le distancia de sus socios europeos”.

No creo que bloquear un acuerdo comercial sea una herramienta útil”, indicaba el responsable de Exteriores del Gobierno de la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, Antonio Tajani. Todo y que, hasta el momento, ha sido una de las administraciones europeas más críticas con los ataques de Netanyahu sobre la región, hasta el punto de confirmar que no renovarán el acuerdo de coordinación en materia de Defensa con Israel. Así, tampoco sorprende la postura de Alemania, que apuntaba a que la medida podía llegar a ser “inapropiada” en el momento actual.

Bruselas constata falta de consenso

Ha sido la jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, quién ha confirmado la falta de respaldo a la propuesta liderada por el equipo español acerca de esa ruptura de la asociación con Israel. “Dado que exige unanimidad, constatamos que no hay apoyo en la sala”, ha explicado la alta representante. Ahora bien, sí que ha querdio mantener vivas otras opciones como las medidas comerciales que exigen una mayoría cualificada, que por el momento tampoco se da.

Kallas asegura que el debate “continuará”, pese a no haber constatado un cambio de posiciones en la sala sobre la suspensión del acuerdo en su parte política. En los próximos días, la vicepresidenta trasladará la cuestión comercial a los responsables de la Comisión Europea para analizar qué más pasos se pueden dar jurídicamente.

Fuentes diplomáticas señalan que es más realista que los europeos opten por medidas como la suspensión de preferencias arancelarias, la restricción de importaciones o el endurecimiento de condiciones comerciales, que no requerirían unanimidad. Eso sí, Bruselas tendría que volver a sus equilibrios habituales: es necesario justificar estas medidas para que no parezcan sanciones políticas, lo que podría facilitar el apoyo de los países más cercanos a Israel.

Kaja Kallas: 

“¿La suspensión del acuerdo de asociación detendrá la expansión en Cisjordania? Probablemente no”

La jugada de Albares

A su llegada a la reunión de este martes, Albares ha elevado la presión sobre sus socios al afirmar que “Europa se juega su credibilidad”. Con estas palabras ha querido situar el debate en un plano no solo político, sino también moral, apelando a la coherencia de la Unión Europea en materia de derechos humanos y política exterior. Pese a la complejidad del asunto, España no quería desistir en su estrategia diplomática. Kallas ha evitado entrar en un choque con la administración española y ha asegurado que "la Unión Euripea está aumentando su credibilidad en todos los aspectos", lo que le convierte en un "socio creíble y fiable". 

El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares. Archivo. Jesús Hellín - Europa Press
El ministro de Asuntos Exteriores, Unión Europea y Cooperación, José Manuel Albares. Archivo. Jesús Hellín - Europa Press -

Según ha explicado el propio Albares, la situación ha empeorado significativamente desde septiembre, cuando, en el contexto de la guerra en Gaza, el Gobierno español ya planteó esta iniciativa ante la Comisión Europea. En aquel momento, la propuesta no prosperó, pero el Ejecutivo considera que el deterioro actual del escenario internacional justifica reabrir el debate con mayor urgencia. “La situación es más grave que en septiembre”, ha subrayado el ministro, que dice observar “cómo se mantiene la tensión en Gaza, continúa la presión en Cisjordania y se ha incrementado la gravedad de la situación en el Líbano”.

Última bala: vía comercial 

Lo cierto es que el año pasado el Ejecutivo comunitario ya dio un paso encaminado a aumentar la presión sobre Israel a través de medidas comerciales, con la suspensión de una parte del acuerdo con el país. Una decisión que la Comisión Europea se vio prácticamente obligada a tomar ante la crítica de algunos Estados miembros, entre ellos España. Tal fue el asunto que la presidenta Ursula von der Leyen tuvo que hacer la medida suya, anunciándola durante el discurso sobre el Estado de la Unión. Pese a todo, no llegó a implementarse ni a someterse a votaciones en el Consejo Europeo a causa del acuerdo de paz alcanzado tras la mediación de Estados Unidos.

Una opción que Kallas ha querido desempolvar para ponerla una vez más sobre la mesa. Una vía intermedia capaz de conciliar aquellas posiciones más enfrentadas por el momento dentro del bloque comunitario. Fuentes diplomáticas plantean a Demócrata la posibilidad de que entre estas se encuentre la suspensión de preferencias arancelarias, la restricción de determinadas importaciones o el endurecimiento de las condiciones comerciales aplicables a productos israelíes.

El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, junto a la Alta Representante, Kaja Kallas, y sus homólogos europeos en Bruselas. FRANCOIS LENOIR // EUROPEAN COUNCIL
El ministro de Exteriores, José Manuel Albares, junto a la Alta Representante, Kaja Kallas, y sus homólogos europeos en Bruselas. FRANCOIS LENOIR // EUROPEAN COUNCIL -

Estas propuestas presentan varias ventajas respecto a la suspensión total del acuerdo de asociación. En primer lugar, su aprobación sería más factible, al no requerir unanimidad. En segundo lugar, podrían contar con el apoyo de países que consideran desproporcionada una ruptura completa de relaciones, pero que están dispuestos a respaldar acciones más limitadas.

En el Ministerion de Exteriores querían aprovechar la reunión de este martes para plantear una cuestión que interpela directamente a los Veintisiete. Albares ha insistido en que la Unión Europea se encuentra en un momento decisivo un limbo en el que debe "decidir si somos coherentes en todos los escenarios y frente a todos los actores”