La nueva Hungría convence a Bruselas: Von der Leyen desbloquea 16.000 millones tras las reformas de Magyar

El nuevo Ejecutivo húngaro se compromete a reforzar el Estado de derecho, adherirse a la Fiscalía Europea y endurecer la lucha contra la corrupción a cambio de recuperar fondos congelados durante años por la deriva iliberal del Gobierno de Viktor Orbán, en uno de los mayores giros políticos entre Bruselas y Budapest de la última década

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Un mes y apenas unos días han bastado para que el recién nombrado primer ministro húngaro, Péter Magyar, haya conseguido que la Comisión Europea dé su brazo a torcer y desbloquee más de 16.000 millones de euros destinados a Hungría, fondos que permanecían congelados por la deriva antidemocrática atribuida al anterior Ejecutivo de Viktor Orbán. El anuncio supone un giro político y financiero de enorme calado para Budapest y también un cambio de tono en las relaciones entre las instituciones comunitarias y el país centroeuropeo tras años de enfrentamientos por el deterioro del Estado de derecho.

“Solo han pasado unas semanas, pero ya podemos sentir un fuerte aire de cambio en toda Hungría”, aseguró la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, durante una comparecencia conjunta con Magyar en Bruselas, en la que la dirigente alemana no ocultó su satisfacción por el acuerdo alcanzado con el nuevo Ejecutivo húngaro.

En su primera comparecencia pública ante la prensa europea junto a Von der Leyen, Magyar calificó el desbloqueo de fondos como un paso “muy importante” para Budapest y prometió que su Gobierno trabajará de forma coordinada con las instituciones europeas “en interés del pueblo húngaro y de todos los ciudadanos europeos”. El dirigente reformista se comprometió además a impulsar cambios estructurales en ámbitos considerados estratégicos por Bruselas, especialmente en lo relativo a la defensa del Estado de derecho, la independencia institucional y la protección de los recursos comunitarios frente a posibles casos de corrupción.

Reformas para recuperar la confianza europea

Von der Leyen definió la nueva hoja de ruta pactada con Budapest como una base “sólida y segura” para reconstruir la relación entre Hungría y las instituciones comunitarias. Según explicó la presidenta comunitaria, el desbloqueo inicial permitirá liberar 10.000 millones de euros vinculados al plan nacional de recuperación húngaro, siempre que las reformas comprometidas sigan avanzando y las inversiones previstas continúen ejecutándose conforme al calendario pactado.

La cuestión temporal es especialmente relevante. El articulado del mecanismo europeo establece que una parte sustancial de esos recursos debe ejecutarse antes de finales de agosto para evitar la pérdida automática de financiación. El nuevo Ejecutivo húngaro afronta así una carrera contrarreloj para materializar proyectos e implementar los compromisos regulatorios exigidos desde Bruselas.

Además de esta partida principal, la Comisión también confirmó la reactivación de otros fondos que permanecían paralizados desde hace meses. Entre ellos destacan 4.200 millones de euros en fondos de cohesión, bloqueados por el mecanismo de condicionalidad que la Unión Europea activa cuando considera que existen riesgos sistémicos para el Estado de derecho y la correcta gestión de los recursos europeos.

El primer ministro de Hungría, Péter Magyar, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Dati Bendo/EU Commission/dpa
El primer ministro de Hungría, Péter Magyar, y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Dati Bendo/EU Commission/dpa -

A esta cifra se suman otros 2.000 millones de euros asociados a reformas legislativas vinculadas a la recuperación de derechos fundamentales recortados durante la etapa de Orbán. Bruselas llevaba años denunciando retrocesos en ámbitos como la libertad académica, la independencia judicial y la autonomía de determinadas instituciones públicas bajo el anterior Gobierno ultraconservador.

Bruselas avala el cambio de rumbo en Budapest

Desde el entorno de la Comisión Europea destacan que, más allá de los mensajes políticos y de los gestos simbólicos, el nuevo Ejecutivo húngaro ha actuado “con rapidez” para enviar señales claras a los socios europeos. Según fuentes comunitarias, Magyar ha sido capaz “en tiempo récord” de formar un gabinete compuesto por perfiles técnicos y profesionales procedentes de algunos de los niveles más altos de la administración y del sector público húngaro.

“No tomaremos atajos, abordaremos todos los problemas y trabajaremos juntos por el bien de Hungría y de la Unión Europea”, afirmó Von der Leyen, insistiendo en que Bruselas seguirá vigilando de cerca el cumplimiento efectivo de las reformas pactadas.

Para el Ejecutivo comunitario, una de las claves de esta nueva etapa reside en la puesta en marcha de reformas estructurales orientadas a combatir la corrupción y reducir la denominada “captura del Estado”, una expresión utilizada con frecuencia en los informes europeos para describir la concentración de poder político y económico en torno al anterior Gobierno húngaro.

El primer ministro húngaro, Peter Magyar, tras asumir el cargo en el Parlamento de Budapest.Europa Press/Contacto/Marek Ladzinski
El primer ministro húngaro, Peter Magyar, tras asumir el cargo en el Parlamento de Budapest. Europa Press/Contacto/Marek Ladzinski -

Entre las medidas más relevantes anunciadas por Magyar figura la decisión de que Hungría se adhiera a la Fiscalía Europea, un organismo al que Orbán siempre se negó a incorporarse y cuya misión es investigar delitos relacionados con el fraude y el uso indebido de fondos europeos.

Bruselas considera este movimiento especialmente significativo porque permitiría reforzar los mecanismos de control sobre el gasto comunitario y ofrecer mayores garantías sobre el destino de las ayudas europeas en el futuro. Paralelamente, el nuevo Gobierno también se ha comprometido a fortalecer la Autoridad de Integridad húngara para garantizar que disponga de capacidad real e independencia suficiente para detectar conflictos de intereses y combatir prácticas corruptas.

Contratación pública y fondos europeos

Otro de los elementos centrales de las reformas exigidas por Bruselas afecta a la legislación sobre contratación pública. El Ejecutivo de Magyar ya trabaja en una revisión integral de la normativa con el objetivo de incrementar la transparencia, reducir el fraude y proteger el dinero de los contribuyentes europeos.

“Estas son señales claras de que Hungría está pasando página. En tan solo unas semanas han impulsado reformas largamente postergadas, reformas que benefician tanto a Hungría como a la Unión Europea”, defienden desde la Comisión.

Las instituciones comunitarias consideran que la etapa iniciada por Magyar podría abrir una nueva fase en la relación entre Bruselas y Budapest tras años marcados por el choque político permanente. Durante el mandato de Orbán, Hungría se convirtió en uno de los principales focos de tensión dentro de la Unión Europea debido a las críticas sobre el deterioro democrático, las restricciones a determinados derechos civiles y las dudas sobre el uso de fondos europeos.

La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen Wiktor Dabkowski / Zuma Press / Europa Press / Con
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen Wiktor Dabkowski / Zuma Press / Europa Press / Con -

En paralelo, las reformas pactadas en el marco revisado del programa NextGenerationEU incluyen proyectos concretos destinados a reforzar sectores considerados prioritarios para la competitividad económica húngara. Entre ellos figuran inversiones en energía, vivienda, transporte e impulso a las pequeñas y medianas empresas.

“Se ha avanzado muchísimo en muy poco tiempo”, repiten en el edificio Berlaymont, sede de la Comisión Europea, donde el cambio de tono respecto a Hungría resulta ya evidente tras años de máxima tensión institucional.

Los mercados reaccionan al deshielo político

El Ejecutivo comunitario sostiene además que los mercados financieros ya empiezan a percibir señales de estabilidad tras el giro político en Budapest. Según Bruselas, la confianza de los inversores internacionales comienza a recuperarse a medida que se consolidan los compromisos reformistas y se despeja la incertidumbre sobre la llegada de fondos europeos.

En palabras de Von der Leyen, “se está reconstruyendo la confianza”. La presidenta comunitaria considera que este nuevo clima político y económico genera “seguridad para los próximos pasos” y permite avanzar hacia una relación más cooperativa entre Hungría y las instituciones europeas.

“Seguiremos trabajando juntos a este ritmo, en cada etapa del proceso”, concluyó este viernes la dirigente alemana, escenificando el respaldo de Bruselas al nuevo rumbo político de Péter Magyar y certificando uno de los cambios políticos más relevantes dentro de la Unión Europea en los últimos años.