El jefe del Ejército de Israel, Eyal Zamir, ha señalado este viernes que las fuerzas armadas están obteniendo “avances” en el desarrollo de sus operaciones en el sur de Líbano, donde continúan los ataques pese al alto el fuego acordado el pasado mes de abril.
Durante una visita a la División 210 de las Fuerzas Armadas, Zamir ha destacado que las unidades desplegadas llevan a cabo “un trabajo extraordinaria ante desafíos complejos”. “Actúan de forma creativa, con iniciativa y responsabilidad, lo que incluye desenvolverse en nuevos espacios para seguir presionando al enemigo y destruir sus capacidades”, ha indicado en un comunicado difundido por el Ejército.
El responsable militar ha remarcado que la meta principal es “dañar sistemáticamente” al partido-milicia chií libanés Hezbolá y ha recalcado que “no hay lugar alguno para que sus miembros tengan inmunidad”. “La Línea Amarilla no nos limita. Si identificamos una amenaza la retiramos. Si hay una necesidad operacional de maniobrar, lo haremos, y cualquier daño a Hezbolá es también un daño al eje iraní”, ha asegurado.
Zamir ha insistido en que “estamos preparados para cualquier desarrollo de los acontecimientos” y ha defendido que los medios de las fuerzas israelíes “se están invirtiendo en el Mando Norte”, que “operan a diario”. “Vamos a seguir gastando nuestra libertad operacional siempre que sea necesario para acabar con las amenazas existentes”, ha expresado.
“Nuestro objetivo es claro: retirar completamente la amenaza que supone Hezbolá y defender a las comunidades del norte del país. (...) El daño acumulativo que les hemos causado es grave y sin precedentes, con más de 7.500 terroristas eliminados desde el inicio de la guerra y 2.500 de ellos desde que comenzó la ofensiva contra Irán”, recoge el documento.
En esta línea, ha avisado de que “la amenaza de los drones supone un desafío” que “puede ser superado”. “El campo de batalla no es un entorno seguro ni lo será jamás, aunque estamos invirtiendo los mejores recursos, el talento y las capacidades del Ejército en este ámbito”, ha expresado. “Soy consciente de la carga, la dificultad y el precio que implica esto para los militares y sus familias”, ha declarado.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, afirmó el martes que el Ejército está “intensificando” su ofensiva en Líbano, donde han muerto ya más de 3.300 personas desde comienzos de marzo, mientras siguen las conversaciones con el Gobierno libanés para tratar de cerrar un acuerdo de paz.
Las últimas hostilidades de gran envergadura comenzaron el 2 de marzo, cuando el partido-milicia chií Hezbolá lanzó proyectiles contra territorio israelí en represalia por el asesinato del líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, en la ofensiva iniciada el 28 de febrero por Israel y Estados Unidos contra el país asiático.